AGENCIAS | MANAGUA
Miles de opositores marcharon en Managua para desafiar el poder del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, bajo un fuerte dispositivo policial para evitar enfrentamientos. La marcha, que finalizó sin incidentes destacables, fue convocada por 18 organizaciones de la sociedad civil en protesta contra el líder sandinista, al que acusan de acosar a la oposición, y contra el fallo judicial que le permitirá presentarse de nuevo a las elecciones.
Violeta Granera, en representación de los organizadores, leyó al final del recorrido el Manifiesto de Managua en el que denunció los "obstáculos, amenazas y actos de terrorismo" del gobierno de Ortega "para atemorizar a la oposición sin ningún resultado".
La marcha fue convocada en protesta por el fallo del 19 de octubre pasado de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua, que declaró inaplicable el artículo de la Constitución que impide la reelección presidencial consecutiva y por más de dos mandatos.
A la movilización, que tuvo lugar horas antes de otra manifestación de apoyo a Ortega, se sumaron afiliados de cinco partidos y movimientos políticos opositores, que en su recorrido desde el sur al norte de Managua lanzaron petardos con morteros artesanales, a pesar de estar prohibidos.
La jefa de la Policía Nacional, Aminta Granera, declaró a la prensa que todo transcurrió "de acuerdo a lo planificado" para evitar enfrentamientos entre manifestantes de ambos bandos.
Los opositores desplegaron pancartas con leyendas como Fuera ALBA, en alusión a la Alianza Bolivariana para las Américas que impulsa el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, "No a la reelección" y "Sí a la libertad de expresión".
Otra pancarta rezaba: "Llegó la hora de su cambio, sabandijas", en alusión a los magistrados del Consejo Supremo Electoral.
El ex presidente de Nicaragua Arnoldo Alemán (1997-2002), que participó en la marcha acompañando a militantes del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), se mostró satisfecho del respaldo de la población a la protesta. "Por lo que veo, esta movilización es excelente", dijo Alemán, quien aseguró que el objetivo es decir "no al miedo, no a la dictadura y sí a la democracia".
La Policía desplegó 7.000 efectivos, entre ellos 3.560 para resguardar 1.600 kilómetros en las principales carreteras del país, con el fin de garantizar la libre circulación de los vehículos utilizados por los participantes.
La movilización de la oposición concluyó, como estaba previsto, frente al edificio del Consejo Supremo Electoral, sin incidentes de relevancia, salvo denuncias de que en algunas localidades del interior del país hubo seguidores del presidente Ortega que trataron de cortar el paso a los manifestantes.
La marcha de los sandinistas tuvo lugar horas más tarde para celebrar la victoria del partido gobernante en las municipales de hace un año, considerados "fraudulentos" por la oposición.
Los partidarios sandinistas tenían previsto recorrer un trayecto de unos dos kilómetros desde el sector de la Laguna de Tiscapa hasta una plaza situada frente a un hotel de la periferia sur de Managua, donde se iba a celebrar un mitin.
Está previsto que esta concentración oficialista finalice con un discurso del propio presidente Daniel Ortega.