AGENCIAS | WASHINGTON
La Casa Blanca informó ayer de que el presidente, Barack Obama, anunciará el martes próximo la nueva estrategia para Afganistán, en la que descarta que las tropas estadounidenses permanezcan "otros ocho o nueve años" luchando en el país centroasiático. En un discurso a la nación desde la Academia Militar de West Point, Obama se dirigirá a los estadounidenses y a la comunidad internacional a las 20.00 hora local, según anunció el portavoz presidencial, Robert Gibbs, quien agregó que Obama quiere explicar antes al Congreso su estrategia para la campaña afgana.
En concreto, Obama se reunirá con los 31 miembros del Congreso que previamente negociaron con él sus contenidos, entre ellos líderes de la Cámara de Representantes y del Senado y miembros de alto rango de los comités con jurisdicción sobre la política bélica del país. El mandatario también tiene previsto informar a sus aliados de la OTAN y a otros socios clave sobre el contenido de su nueva estrategia antes de dirigirse a la nación en un discurso televisado.
Hasta el momento no se ha filtrado nada sobre la estrategia que anunciará Obama, y ayer Gibbs se limitó a decir que Estados Unidos no permanecerá "otros ocho o nueve años" en Afganistán, lo que da a entender que la nueva estrategia incluirá un plan de salida.
Obama concluyó el lunes la novena y última ronda de consultas con sus asesores, que comenzó hace tres meses. Gibbs dijo ayer que, "durante este proceso, el presidente ha impulsado no sólo el asunto de cómo se va a enviar un cierto número de tropas, sino también cuál será la estrategia, cómo aplicarla y cómo sacarles (a los soldados) de allí". Según The Washington Post, el plan definitivo sería el que defiende el secretario de Defensa, Robert Gates, que incluiría el despliegue de entre 30.000 y 35.000 soldados adicionales y la petición a los aliados de la OTAN para que contribuyan con otros 10.000 al incremento de tropas en Afganistán. Eso elevaría el total de nuevos soldados a entre 40.000 y 45.000, cifra similar a la solicitada por el general Stanley McChrystal, responsable de las tropas estadounidenses en suelo afgano. Según The Wall Street Journal, el grueso de los refuerzos se concentrará en la región de Kandahar, el mayor bastión talibán.
Entretanto, el líder de los talibanes, el mulá Omar, advirtió de que cualquier nueva estrategia de guerra, incluido el envío de soldados adicionales, está condenada al fracaso, y volvió a rechazar la petición de Kabul de mantener negociaciones. En un comunicado publicado en una web talibán, Omar también pide a los afganos que rompan los vínculos con su Gobierno "títere".