AGENCIAS | LONDRES
La policía británica arresta a personas de forma rutinaria sólo para registrar su ADN en la base de datos nacional, según revela un informe publicado ayer por la Comisión de Igualdad y Derechos Humanos, que también indica que tres cuartas partes de los hombres jóvenes negros figuran en la base de datos de ADN -la mayor del mundo- y advierte de que esto podría estigmatizar a una parte de la sociedad.
La Comisión, un organismo público independiente, criticó el desarrollo poco sistemático de la base de datos y cuestionó su eficacia a la hora de ayudar a la policía a investigar y resolver crímenes. El presidente de la Comisión, Jonathan Montgomery, aseguró que la base de datos ha dejado de ser una lista infractores de la ley para convertirse en una lista de sospechosos y estimó que en el registro figuran casi un millón de personas inocentes. "Ahora, el tomar muestras de ADN durante los arrestos se ha convertido más bien en una rutina, así que un gran número de personas que aparecen en la base de datos de ADN están ahí no por haber sido condenadas, sino por haber sido arrestadas", explicó Montgomery al diario The Times.
Aunque el número de delitos registrados ha ido disminuyendo cada año desde 2004-2005, la cifra de personas detenidas en Inglaterra y Gales anualmente está aumentando. Los últimos datos señalan que en 2005 el número de personas detenidas se incrementó un 6% (1,43 millones); y en 2006-2007, un 4% (1,48 millones). Según Montgomery, en la lista hay datos sobre el ADN del 75% de los hombres negros de entre 18 y 35 años. Actualmente, los datos de quienes son arrestados pero no acusados y de quienes son absueltos por un tribunal permanecen en la base de datos para siempre, aunque un nuevo proyecto de ley presentado la semana pasada propone limitar a seis años el plazo para que las autoridades conserven esos datos. Sin embargo, de momento no se contempla reducir el poder de la policía para coger muestras de ADN de todas las personas a las que detiene.