AGENCIAS | BRUSELAS
Los ministros de Asuntos Exteriores de la Alianza Atlántica respaldaron ayer el plan del presidente norteamericano, Barack Obama, para Afganistán con el anuncio de que habrá 7.000 efectivos más en 2010 para reforzar la lucha contra la insurgencia y acelerar la formación del Ejército y la Policía afgana, de manera que asuman la responsabilidad de la seguridad tan pronto como las condiciones lo permitan.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, agradeció la "significativa" contribución procedente de aliados y miembros de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) no miembros de la OTAN y prometió una "transición responsable" que disuada a los insurgentes y favorezca la estabilidad. En este sentido, subrayó que Estados Unidos mantendrá su compromiso civil más allá de su presencia militar para "no cometer los errores del pasado".
A los 7.000 soldados adicionales comprometidos ayer podrían sumarse algunos más, entre ellos los de Alemania, Francia y España, tras la Conferencia sobre Afganistán que tendrá lugar en Londres el próximo 28 de enero donde se analizará en detalle la estrategia a seguir en el país asiático.
De momento, entre las principales aportaciones de los miembros de la OTAN anunciados hasta la fecha figura la de Reino Unido, que sumará 1.200 hombres; Italia, 1.140; o Ucrania, con 1.000 efectivos. Polonia también mandará un buen número de refuerzos: 680, más 400 adicionales que están en la reserva.
También han desvelado sus contribuciones Albania (125); Croacia (40 para entrenar policías); República checa (100); Lituania (20); Portugal (120 y una unidad de Gendarmes); Eslovaquia (240) y Turquía (60, para entrenar a las fuerzas afganas).
De los países de la ISAF que no son miembros de la Alianza el que más esfuerzo hará es Georgia, que destacará 900 hombres en territorio afgano, seguido de Corea del Sur, que ofrecerá 400 efectivos. Suecia enviará 125 y otros países harán aportaciones más modestas que oscilan entre los 25 y los 85 hombres.