AGENCIAS | LA PAZ
El actual presidente de Bolivia, Evo Morales, proclamó su victoria en las elecciones presidenciales y legislativas, pese a que los primeros resultados oficiales no se conocerán hasta hoy. Sin embargo, los sondeos a pie de urna dan a Morales una contundente victoria, con el 62% de los votos, y los principales candidatos opositores han reconocido ya su derrota.
Además, su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), habría obtenido una holgada mayoría en las dos cámaras de la futura Asamblea Legislativa Plurinacional, lo que le permitirá profundizar en las reformas.
Morales habría ganado en al menos seis de los nueve departamentos del país, concretamente en La Paz, Oruro, Potosí, Cochabamba, Chuquisaca y Tarija, mientras que el opositor Manfred Reyes Villa sería el candidato más votado en Santa Cruz, Beni y Pando. En cinco de los seis departamentos donde ganó el MAS -todos menos Tarija- fueron aprobados regímenes de autonomía en consultas celebradas paralelamente a los comicios generales.
En la Cámara baja, el MAS de Morales dispondría de 84 de los 130 diputados y, en la Cámara alta, 24 de los 36 senadores, frente a los 10 o 11 que obtendría la formación de Reyes Villa.
De confirmarse esa mayoría cualificada en el Senado, controlado por la oposición en los últimos cuatro años, Morales lograría su objetivo de mandar en el Legislativo para sacar sin dificultad las reformas necesarias y aplicar la nueva Constitución refundacional.
Sólo con los resultados de los sondeos, Evo Morales, que gobierna en Bolivia desde 2006, proclamó su victoria desde un balcón del Palacio de Gobierno de La Paz, ante una multitud que se concentró en esa zona de la capital para festejar su reelección.
El presidente indígena afirmó que el resultado electoral le obliga a "acelerar el proceso de cambio" que emprendió hace cuatro años y convocó a los dirigentes y sectores que aún no le apoyan a que se sumen a su proyecto. También dijo que su victoria "no sólo es para los bolivianos", sino "un justo reconocimiento y una dedicación a presidentes, gobiernos y pueblos antiimperialistas".
Ayer, en una rueda de prensa ofrecida antes de viajar al lago Titicaca a reunirse con sus ministros, Morales afirmó que no tiene interés en buscar un tercer mandato, aunque la nueva Constitución Política del Estado se lo permitría.
"Si hacemos la interpretación de la nueva Constitución, (permite) una elección y una reelección. Eso dice la Constitución, por tanto eso se aplica. Sin embargo, en el caso mío, yo nunca he pensado en la reelección", dijo Morales.
El presidente aymara zanjó las especulaciones al asegurar que prefería centrarse en las regionales de abril de 2010 y evitó pronunciarse sobre la derrota de su principal rival, el conservador Manfred Reyes, que apenas cosechó un 28%. En cambio, acusó a la oposición de las tensiones en septiembre de 2008 cuando varios gobernadores lanzaron una campaña contra Morales .
El apabullante triunfo de Morales -siempre, todavía, según los sondeos- y la aprobación de regímenes autonómicos en los departamentos que aún no lo habían hecho encaminan a Bolivia hacia la construcción de un nuevo Estado con el reto de la concertación y la incógnita de cómo administrará el reelegido presidente tan importante caudal de apoyo.
Ahora, Morales lo tiene todo a su favor para aplicar su Constitución refundacional, que propone una democracia participativa además de representativa, y un nuevo Estado plurinacional, autonómico, de inclusión indígena (son el 60% de los 10 millones de bolivianos) y de economía "estatal y redistribuidora".
El Gobierno de EEUU felicitó a Morales por su reelección y expresó su deseo de trabajar para seguir avanzando en el diálogo bilateral iniciado entre los dos países en mayo. "Felicitamos al presidente Evo Morales por su reelección y a los bolivianos por haber llevado a cabo un proceso pacífico y ordenado", dijo en un comunicado.