AGENCIAS | BRUSELAS
Los ministros de Exteriores de la UE pidieron ayer que Jerusalén sea la "capital futura de dos estados" bajo un estatuto que debe ser negociado entre Israel y Palestina. Además, los 27 se niegan a aceptar cambios en las fronteras de 1967 al menos que sean acordadas por las partes, rechazando reconocer la anexión israelí de Jerusalén Este.
El Consejo de Ministros comunitario logró un complicado acuerdo sobre la posición de la UE ante el bloqueo de las negociaciones entre israelíes y palestinos, y retiró finalmente del texto la discutida mención a Jerusalén Este como capital de un futuro Estado palestino. El Consejo mantuvo la mayoría de los puntos en disputa, entre los que destaca "la profunda preocupación" por la situación en Jerusalén Este, y recordó que "nunca ha reconocido la anexión" de esa parte de la ciudad por parte de Israel.
El ministerio israelí de Exteriores reaccionó inmediatamente afirmando que el texto de la UE "no contribuye a la reanudación de las negociaciones", mientras que un responsable de la OLP, lo juzgó "positivo".