AGENCIAS | WASHINGTON
La oferta de un seguro público a quienes no puedan o no quieran contratar uno privado sigue siendo, junto al aborto, la gran piedra de toque de las negociaciones en el Senado de EEUU sobre la reforma de la sanidad. El jefe de la mayoría demócrata, Harry Reid, anunció que el grupo de senadores demócratas encargados de armonizar los dos proyectos existentes alcanzó un acuerdo plasmado en un borrador que ahora será remitido a la Oficina de Presupuesto del Congreso. Reid apenas dio detalles, pero fuentes demócratas indicaron que los senadores alcanzaron un acuerdo para que el seguro público sea ofrecido por un consorcio de aseguradoras privadas sin ánimo de lucro, pero sea gestionado por la misma oficina pública que actualmente gestiona los seguros de los funcionarios. Además, la intención es rebajar la edad mínima para acogerse al programa Medicare, que gestiona el seguro de los pensionistas, desde los actuales 65 a los 55 años.