AGENCIAS | DETROIT / LONDRES
La trama del frustrado atentado contra el vuelo 253 de Northwest Delta Air Lines, cuando se disponía a aterrizar el pasado viernes, día de Navidad, en la ciudad estadounidense de Detroit procedente de Amsterdam fue diseñada por Al Qaeda en Yemen, según fuentes próximas a la investigación consultadas por la cadena de televisión ABC.
Las fuentes dijeron a la cadena que presuntamente líderes de Al Qaeda en Yemen ayudaron al terrorista, Umar Farouk Abdulmutallab, un joven nigeriano de 23 años, a adherirse el material explosivo a su cuerpo. Los investigadores aseguran que Abdulmutallab portaba más de 80 gramos de PETN (tetranitrato de pentaeritritol), un compuesto relacionado con la nitroglicerina utilizado por el Ejército. Richard Reid, el conocido como el terrorista del zapato que intentó destruir en el 2001 un Boeing 767 de American Airlines que volaba de París a Miami, llevaba 50 gramos del mismo explosivo.
La investigación sostiene que probablemente el explosivo que llevaba Abdulmutallab no estalló porque el detonador era demasiado pequeño o no estaba "debidamente conectado" con el material explosivo. Los investigadores aseguran que el joven ha ofrecido a las autoridades información detallada sobre su reclutamiento y entrenamiento para el que se esperaba fuese un atentado suicida en el día de Navidad.
Según las autoridades, Abdulmutallab asegura haberse puesto en contacto vía internet con un imán radical de Yemen que posteriormente lo conectó con líderes de Al Qaeda en un pueblo al norte de la capital del país, Saná. Las autoridades dicen desconocer, por el momento, si se trata del mismo imán que estuvo en contacto con el comandante Nidal Malik Hasan, presunto autor de la matanza el mes pasado en la base militar de Fort Hood, en Texas.
Controles de seguridad
Mientras, las investigaciones también avanzan en otros campos. Fuentes gubernamentales británicas informaron de que Reino Unido denegó este año un visado al joven Abdulmutallab. De 23 años e hijo de un banquero nigeriano, el terrorista acabó un curso de ingeniería en el University College London el pasado año y solicitó un nuevo visado. Sin embargo, la Agencia de Fronteras del Reino Unido rechazó la petición tras comprobar que lo quería para matricularse en un curso falso.
Por su parte, las autoridades nigerianas aseguraron que Abdulmutallab pasó todos los controles de seguridad habituales cuando salió de Lagos y estaba en posesión de un visado para entrar múltiples veces en Estados Unidos, emitido en Londres y válido hasta junio de 2010.
Según Nigeria, el terrorista no facturó equipaje, llevaba una bolsa al hombro y pasó controles como el detector de metales, la máquina de rayos X para equipajes y otros adicionales cuando pasó por la puerta de embarque.
Tras el atentado frustrado, EEUU extremó su seguridad en los aeropuertos y anunció que revisará su política de listas de sospechosos de terrorismo y los sistemas de detección en las terminales.
Umar Farouk Abdulmutallab figuraba en la lista de sospechosos de actividades terroristas tras se denunciado por su propio padre. Pero Abdulmutallab nunca entró en la lista de pasajeros a los que se prohíbe volar ni fue sometido a un escrutinio más riguroso, según reconoció ayer la secretaria de Seguridad Nacional estadounidense Janet Napolitano. Para que eso fuese posible, indicó Napolitano, hubiera sido necesario tener información "específica y creíble".
"No teníamos el tipo de información que hubiera permitido elevarlo a la otra categoría según las actuales normas", afirmó en declaraciones a los medios la secretaria de Seguridad Nacional, quien aseguró que el Gobierno estudia cambiar esas reglas.