AGENCIAS | EL CAIRO
La comunidad cristiana copta de Egipto vive en estado de conmoción tras el asesinato a tiros de ocho de sus miembros por un individuo que les disparó la madrugada del jueves desde un coche en marcha cuando salían de la misa del Gallo. Los cristianos coptos, que se rigen por el calendario juliano, celebran el día de Navidad el 7 de enero. Un policía musulmán resultó muerto en el ataque y otros nueve coptos fueron heridos.
La masacre provocó disturbios en la localidad de Nagaa Hamady, en el sur del país, donde más de un millar de personas se concentraron en el lugar de los hechos. La Policía empleó gases lacrimógenos y disparos al aire para disolver a los concentrados, después de que estos rompieron las ventanas de dos tiendas propiedad de musulmanes. Los agentes acorralaron a los manifestantes en el claustro de la iglesia.
La investigación policial apunta a que el agresor era un delincuente musulmán conocido por las autoridades, según señaló Interior, que precisó que el tiroteo está relacionado con la presunta violación de una musulmana por un cristiano hace más de un mes.
El sacerdote de la iglesia donde se produjo el incidente declaró a la agencia Reuters que se trata de un ataque sectario y responsabilizó a la Policía de no impedirlo. "Este accidente es resultado de los duros sentimientos entre musulmanes y cristianos tras el rumor del mes pasado de la violación de una musulmana por un cristiano", explicó el padre Corolos. "Se debería haber prestado más seguridad a las iglesias en este día", añadió. En Egipto, los cristianos representan alrededor del 10% de los 80 millones de habitantes, en su mayoría musulmanes. Un investigador cristiano del Centro de Estudios Políticos y Estratégicos Al Ahram elevó a 17 el número de heridos y precisó que para encontrar una agresión a coptos más grave que ésta hay que remontarse al 2000, cuando murieron 19 cristianos.