EFE
Las fuerzas de seguridad yemeníes han detenido este martes a cuatro supuestos militantes del grupo terrorista Al Qaeda en una operación en el sur del país, informaron la agencia de noticias oficial SABA y el Ministerio de Defensa.
La agencia, que cita fuentes de los servicios de seguridad, señaló que los arrestos tuvieron lugar en la provincia de Shabua, en el sur, durante el registro de un domicilio, donde la policía también se incautó de un arsenal de armas ligeras y medianas.
Un comunicado del Ministerio de Defensa yemení explicó que, antes de esas detenciones, que se llevaron a cabo en la localidad de Al Huta, hubo enfrentamientos entre los agentes y los supuestos miembros de Al Qaeda, dos de los cuales resultaron heridos.
La nota agregó que, en la misma localidad, las fuerzas de seguridad cercan otra casa, donde se cree que se esconden otros diez presuntos militantes de Al Qaeda, uno de ellos dueño de la vivienda. Además, el texto apuntó que otros supuestos terroristas de ese grupo han escapado a zonas montañosas próximas y que la policía los persigue.
Últimas detenciones
En las últimas semanas, las autoridades yemeníes han detenido a varios supuestos miembros de Al Qaeda en varias provincias del país, en el marco de varias operaciones de seguridad.
El Gobierno de Saná ha intensificado recientemente su campaña contra ese grupo terrorista, después de que el pasado 25 de diciembre un joven nigeriano supuestamente intentara atentar contra un avión con destino a EEUU, tras haber visitado Yemen.
Tres días después, Al Qaeda en la Península Arábiga, cuyo bastión está en Yemen, reivindicó el ataque frustrado, que el presidente de EEUU, Barack Obama, también atribuyó a esta organización.
Ayer, el jefe del Mando Conjunto Central del Ejército de EEUU, general David Petraeus, dijo en una entrevista a la cadena CNN que su país dará más de 150 millones de dólares de ayuda a Yemen, pero que no enviará tropas para combatir el terrorismo en el país árabe.
Mueren 16 insurgentes en Afganistán
Por otro lado, el Ejército de Estados Unidos ha informado este martes de la muerte de 16 insurgentes en dos ataques ejecutados en la provincia afgana de Helmand mediante "vehículos aéreos no tripulados", un procedimiento común en sus estrategias militares en Pakistán pero no en territorio afgano, recogió 'The New York Times'.
El mando estadounidense en Kabul precisó que las operaciones comenzaron a primera hora del lunes con el ataque contra una presunta vivienda de los insurgentes en la localidad de Now Zad, una de las áreas más conflictivas de la provincia. En esta ofensiva murieron trece milicianos, mientras que en el segundo ataque, en el distrito de Nad Ali, murieron otros tres. Los aviones lanzaron en ambas ocasiones misiles antitanque Hellfire.
Este tipo de ataques son relativamente frecuentes en Pakistán, donde la Agencia de Inteligencia Central utiliza los aviones tripulados por control remoto del tipo Predator en su lucha contra los rebeldes de las regiones tribales situadas en las montañas fronterizas con Afganistán. En territorio afgano la Fuerza Aérea norteamericana hace uso tanto de los Predator como de los Reaper -de mayor tamaño-, pero no suelen ser utilizados para lanzar misiles. Hasta el lunes se habían llevado a cabo muy pocas operaciones de este tipo en la guerra afgana.
Algunos testigos aseguraron que las víctimas parecían ser insurgentes. En el pasado, las autoridades afganas y algunos miembros de la misión militar internacional han expresado su preocupación por las bajas civiles que generan este tipo de ofensivas, a raíz de lo cual han sido restringidas en los últimos meses.
Este lunes murieron también un total de siete soldados extranjeros en dos enfrentamientos con la insurgencia y un atentado con una bomba colocada en una carretera, en la jornada con más bajas entre las tropas internacionales de los últimos dos meses.