J. CASADO | A CORUÑA
El presidente venezolano Hugo Chávez ha sacado a los militares a luchar contra la inflación y al que suba los precios, le cierra la tienda. ¿Socialismo del siglo XXI, la nueva frontera del impulsor de la revolución bolivariana? ¿Consecuencia del socialismo petrolero que Chávez presentó en Aló presidente en 2007 para mejorar a Marx?
Doscientos funcionarios de consumo acompañados de 200 militares y 70 comercios cerrados en 24 horas. El estilo cuartelero de Chávez siempre incluye el castigo. El año pasado declaró fiesta nacional el 2 de febrero -décimo aniversario de su primera jura como presidente- y anunció multas para las empresas que no dieran asueto a la plantilla.
Venezuela teme la estanflación (una recesión económica con alta inflación). Chávez ha devaluado la moneda nacional, el bolívar, en un 50% (desde que es presidente, hace 11 años, ha perdido el 90% de su valor). Eso afectará a los venezolanos y tendrá consecuencias también en España, que en los años chavistas ha multiplicado por 15 las inversiones en el país.
Repsol hizo en el Golfo de Venezuela el mayor descubrimiento de gas de su historia, el Perla I, una reserva equivalente a todo el consumo de gas de España durante cinco años. Telefónica, Meliá, Mapfre, Iberia o BBVA estaban esperando divisas para traer a España los beneficios, que ahora quedan en la mitad. A Telefónica, la devaluación le ha mordido un 5% de sus beneficios totales.
El razonamiento de Chávez es que si suben los precios será por especulación: la devaluación de la moneda no justifica el aumento de los costes, pues la mayoría de las mercancías ahora en venta "fue importada con el precio viejo del dólar" de 2,15 bolívares. Pero el temor a que el dinero no valga nada provocó "compras nerviosas" y al día siguiente a la devaluación las tiendas estaban abarrotadas de clientes que compraban de todo.
La inflación es un problema económico estructural de Venezuela, el país de precios más ascendentes del continente. El otro problema es la disminución de ingresos fiscales por la caída del precio del petróleo. Quedan a dos años de distancia los 129,54 dólares del barril de petróleo venezolano que empezó el año a 74,45 dólares.
Esta situación, también derivada de la crisis internacional, se ve oscurecida por una sequía tan larga que ha obligado a poner en marcha un plan de racionamiento eléctrico que incluye apagones en todo el territorio. En esta potencia energética, el suministro eléctrico depende en un 70% de la energía que genera el embalse de Guri, que podría quedar vacío en dos meses. Todo esto puede afectar a la popularidad de Chávez. En las sucesivas votaciones se ve que hay algo más de un millón de votos, unos diez puntos electorales, que mantienen al militar en el palacio de Miraflores.
En once años ha sacado adelante dos reformas constitucionales por referéndum, una de ellas para poder ser reelegido, ha superado un golpe de Estado, un referéndum revocatorio y paros nacionales.
¿Podrá también con la devaluación? Hay elecciones legislativas previstas para el 26 de septiembre y aunque Chávez confía en la victoria, en su partido dudan que pueda quedarse con dos tercios de los asientos que le permiten aprobar leyes orgánicas. Los últimos sondeos afirman que su popularidad ha caído diez puntos en los últimos meses. En la polarizada Venezuela lleva una decena de victorias electorales y nunca lo ha tenido fácil.En un país de grandes desigualdades, Chávez ha sabido jugar como nadie, irritando a unos y complaciendo a otros, expropiando latifundios de tierras ociosas para que los explotaran en nombre de "la seguridad alimentaria" o abriendo restaurantes populares para las noches sabatinas de los novios pobres.
El presidente, de madre blanca, padre negro y abuela india, ha mantenido movilizada en su contra a la Venezuela más rubia.
El demagogo que se apresuró a crear su programa de televisión Aló presidente tiene a los medios privados de cara. El hombre al que el Rey de España, en una Cumbre Iberoamericana, le dijo "por qué no te callas", nació en Sabaneta en 1954. Es el hijo de dos maestros que fue criado por su abuela y se formó en la Academia Militar de Venezuela, donde su habilidad para el béisbol contó en sus resultados. La figura de un bisabuelo que combatió una de las dictaduras venezolanas abrió su interés por la política. Conforme iba ascendiendo en la carrera militar, iba profundizando en su bolivarismo.
En 1982 fue uno de los fundadores del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200. Diez años después fracasó en un intento de golpe de Estado contra Carlos Andrés Pérez. Pidió rendirse ante la televisión y cerró sus palabras con la frase "el país tiene que enrumbarse hacia un destino mejor". En la cárcel escribió su libro Cómo salir del laberinto. Veintiocho millones de venezolanos se preguntan eso mismo ahora.