AGENCIAS.
Los talibán lanzaron este lunes un audaz ataque contra edificios oficiales de Kabul empleando morteros, suicidas y pequeños grupos de milicianos armados que lograron hacerse fuertes durante algunas horas en pleno centro de la capital afgana. El balance de esta ofensiva es de 15 muertos, diez de ellos talibán, dos policías y tres civiles, además de 62 heridos, 18 policías, 10 militares del Ejército Nacional Afgano y 35 transeúntes, entre los que hay varias mujeres y niños, según informó el Ministerio de Defensa.
Todo comenzó con una salva de cohetes y proyectiles de mortero lanzada contra el centro de la capital desde una colina cercana a la ciudad en la que se habían hecho fuertes, conocida como Koh i Zamburak, sobre las 9.30 horas (6.00 hora peninsular española), pero la acción que marcó el inicio de la fase más dura de la ofensiva fue la entrada en escena de 20 suicidas que detonaron sus cargas de forma progresiva y coordinada en edificios como el del Palacio Presidencial, la sede del Banco Central de Afganistán o el del Ministerio de Minería, según recoge la agencia de noticias afgana Pajhwok.
"De repente tres hombres se descubrieron y sacaron armas y granadas. Nos ordenaron salir, se subieron al tejado y empezaron a disparar", explicó un testigo presencial.
Los talibán atacaron también los ministerios de Finanzas y Justicia, así como el Hotel Serena Kabul, que recibió un impacto de un cohete que causó algunos daños. Este hotel de cinco estrellas y equipado con medidas de seguridad extremas, es la residencia habitual de diplomáticos y altos cargos afganos.
Los asaltantes penetraron en algunos de estos edificios, todos ellos situados muy cerca del Palacio Presidencial y de las principales embajadas extranjeras, y los funcionarios que se encontraban dentro en el momento de la ofensiva quedaron atrapados en el fuego cruzado entre los asaltantes y las fuerzas de seguridad.