AGENCIAS | PUERTO PRÍNCIPE
El Gobierno haitiano prevé realojar a hasta 400.000 supervivientes del terremoto fuera de Puerto Príncipe, después de que la capital quedara prácticamente devastada. El ministro de Interior, Paul Antoine Bien-Aimé, indicó que 100.000 personas serán alojadas inicialmente en diez campamentos cerca del suburbio de Croix Des Bouquets, algo que dijo, se producirá lo antes posible aunque no dio fechas. Según las estimaciones, unos 1,5 millones de personas se quedaron sin hogar tras el terremoto, que habría dejado hasta 200.000 muertos.
Bien-Aimé explicó que las autoridades ya han enviado autobuses públicos para llevar a los supervivientes hacia el sur y el norte del país. "El Gobierno ha puesto a disposición de la gente transporte gratuito y está en marcha una gran operación", explicó a la prensa.
Según los datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), al menos 500.000 personas están viviendo en la actualidad en la calle en 447 campamentos improvisados en Puerto Príncipe. De los 350 campamentos evaluados por la OIM, sus socios y el Gobierno haitiano, sólo 179 cuentan con material de cobijo y tiendas de campaña y sólo tres tienen acceso a agua potable.
Entretanto, la ayuda sigue llegando y desde ayer también puede hacerlo a través del puerto de la capital, ya que uno de sus dos muelles reabrió. Además, se construyó un camino de grava que lleva hasta él para permitir que la ayuda pueda ser distribuida por Puerto Príncipe.
Ayer mismo, el buque de la Marina holandesa Pelikaan descargó 90 toneladas de ayuda humanitaria, mientras que anteriormente otros dos barcos descargaron contenedores para camiones con el fin de que éstos puedan transportar suministros a Puerto Príncipe.
Pese al avance que supone la reapertura parcial del puerto, la carretera que llega hasta él sólo permite el tráfico en un único sentido, y en el muelle, por temor a que pueda venirse abajo, sólo se permite que haya un único camión. El muelle reabierto se encuentra en el sur de Puerto Príncipe y es el más pequeño y antiguo, mientras que el que está en el norte quedó impracticable tras el seísmo.
Por otra parte, también en el aeropuerto de Puerto Príncipe, que gestiona el Ejército estadounidense, la situación parece estar mejorando y según una fuente de la Administración norteamericana en la actualidad llegan cien vuelos al día, frente a los 25 que había justo después del seísmo. Un portavoz reconoció que no toda la ayuda, en especial los suministros médicos, están llegando lo suficientemente rápido, pero aseguró que en los últimos días al menos la mitad de los vuelos que llegan portan suministros humanitarios. En la actualidad hay 300 puntos de distribución de ayuda en los que se reparten más de 400.000 raciones alimentarias y más de 600.000 botellas de agua.
Sin embargo, aunque como reconoce Cruz Roja la situación en Haití está mejorando poco a poco, lo cierto es que en el plano sanitario sigue siendo complicada. Los equipos médicos en Haití han practicado más de mil operaciones, pero se prevé que éstas aumenten en los próximos días.
La deuda, pendiente
El movimiento para perdonar toda la deuda de Haití, 1.200 millones de dólares, gana fuerza con el respaldo del Banco Mundial, pero el principal acreedor, Venezuela, sigue sin pronunciarse al respecto. "El Banco Mundial apoya decididamente el perdón de la deuda", dijo en un comunicado la entidad, a quien Haití sólo adeuda 38 millones de dólares, libres de intereses, ya que el año pasado ya le condonó la mayoría de sus obligaciones.
El FMI también se ha manifestado partidario del perdón de los préstamos, incluido un crédito de 100 millones que pretende extenderle para lidiar con la crisis.
EEUU abrió el plazo de inscripción del Estatus de Protección Temporal para los cerca de 200.000 haitianos indocumentados. Desde ayer y durante 180 días, los haitianos indocumentados podrán solicitar el asilo que EEUU otorga como gesto humanitario. Los que entren a partir de ahora, no podrán acceder a la medida de Washington.
La llegada de las primeras remesas de dinero desde el extranjero dio ayer un respiro a las desesperadas familias haitianas, que aguardan para este sábado la apertura de los bancos de Puerto Príncipe, cerrados desde el terremoto del pasado 12 de enero. Algunas oficinas de transferencia de fondos de la capital comenzaron ayer a abrir tímidamente sus puertas ante la perspectiva de que el sábado lo harán los bancos (ayer abrieron las oficinas situadas en provincias) y en muchas de ellas se veían pequeñas filas de gente que esperaba ansiosa recibir su dinero. "Si no consigo llevarme mi dinero hoy voy a morir de hambre. Tengo dos hijos que alimentar, sin dinero no puedo hacer nada", dijo expectante a las puertas de una oficina la joven empleada de hostelería Louisse Matturin.
Además, para facilitar el flujo de fondos, algunas compañías han decidido suprimir por el momento los gastos de los envíos, procedentes en su mayoría de los Estados Unidos. Una vez abiertos los bancos, para poder dar servicio al mayor número de clientes, el público podrá retirar un máximo de 2.500 dólares durante los primeros días, cantidad que se ampliará progresivamente. Las oficinas tienen ya todo dispuesto para abrir sus puertas y permitir a los usuarios retirar fondos de los cerca de dos millones de cuentas existentes en el país. "Hay mucha expectación porque la gente tiene una gran necesidad de dinero para comer y para hacer compras básicas", explicó el presidente de la asociación de bancos haitianos Maxime Charles, quien indicó que el terremoto destruyó cinco oficinas de la capital.