AGENCIAS | WASHINGTON
La comisión establecida por el presidente Obama para determinar qué hacer con los presos de Guantánamo ha aconsejado a su Gobierno que 50 internos sigan detenidos de forma indefinida y sin juicio, porque son demasiado peligrosos para soltarlos, según se filtró ayer a la prensa estadounidense.
La comisión escogió para adelantar su recomendación el día en el que vencía el plazo de un año que Obama dio a su Gobierno para la clausura de Guantánamo. A este respecto, la secretaria norteamericana de Seguridad, Janet Napolitano, afirmó que "ya se sabía desde hace tiempo que no íbamos a poder cumplir la fecha límite", pero aseguró que los esfuerzos del Gobierno para cerrar el campo "están intactos, aunque se tarde más tiempo".
El problema con el grupo que la comisión recomienda no liberar ni juzgar es que no hay suficientes pruebas contra ellos que puedan ser usadas en juicio, es decir, que no hayan sido obtenidas tras torturas o maltratos.
La conclusión de la comisión, formada por miembros de varias agencias del Gobierno y el Pentágono, es que se debería juzgar en tribunales civiles o militares a entre 35 y 40 de los internos, mientras que otros 110 deberían ser puestos en libertad, y los citados 50 deberán seguir en la cárcel.
Actualmente, hay 196 detenidos en Guantánamo, después de que el departamento de Justicia informara el jueves de la repatriación de dos presos a Argelia. El comunicado no informó si una vez llegados a su país de origen fueron liberados o están encarcelados allí.
EEUU ya había adelantado la posibilidad de encerrar a prisioneros de Guantánamo de forma indefinida, pero es la primera vez que ha indicado el número de personas que podría mantener entre rejas. La idea inicial era encerrarlos en una cárcel estatal en Illinois, que la administración pretende comprar, pero ese plan se enfrenta a muchos problemas en el Congreso.
Las organizaciones de derechos humanos criticaron ayer a la administración de Obama, pues consideran ilegal la detención indefinida sin juicio. Kenneth Roth, director de Human Rights Watch, se quejó de que el mandatario parece haber decidido "cerrar el Guantánamo físico, pero no los principios en los que se basa".
Mientras, los efectos de la propuesta de reforma de la banca lanzada por Obama siguen presentes en las bolsas mundiales. Wall Street bajó más de un 2%, mientras las bolsas europeas también acusaron los efectos de la amenaza de Obama: "Si esa gente quiere pelea, yo me voy a pelear", desafió el presidente tras proponer la separación de los bancos comerciales y de inversión, así como un techo al volumen de las entidades para evitar que no se reproduzcan las causas que llevaron a la actual crisis financiera.