AGENCIAS | MADRID
Muchos volvieron a nacer el pasado 12 de enero, día que un terremoto de 7 grados en la escala Ritcher sacudió Haití. Uno de ellos es el embajador de España en el país caribeño, Juan Fernández Trigo, que pudo salvar la vida gracias a que un vehículo blindado que estaba aparcado en la planta baja de su residencia soportó parte del techo, evitando que cayera sobre él.
Fernández Trigo pudo cobijarse entre los escombros del edificio, en un hueco de unos 40 centímetros de ancho, aunque sufrió heridas graves en un brazo, según ha relatado hoy el secretario de Estado para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia, en un encuentro con periodistas en Madrid.
No corrió la misma suerte Pilar Juárez, funcionaria en la Embajada de la UE en Haití. Los restos de la segoviana, de 53 años, llegaron ayer a España. Sus familiares estudian acciones legales contra la ONU y la Unión Europea en función de los resultados de la autopsia que se practicará en Madrid. Está previsto que hoy se realice la autopsia a su cadáver para saber si murió en el acto.
Dos semanas después del terremoto que ha dejado unos de 150.000 muertos siguen apareciendo supervivientes entre los escombros. Un hombre de 35 años fue rescatado ayer por soldados estadounidenses en el centro de la capital. El hombre, identificado como Rico Duprévil, tiene una pierna y un pie fracturados. El rescatado, que no se sabe si se encontraba bajo los escombros desde el 12 de enero o si quedó atrapado tras una réplica, recibió primeros auxilios antes de ser trasladado a un hospital. Precisamente ayer se produjo una nueva réplica de 4,9 grados que sacudió la parte occidental de Haití.
El alojamiento se ha convertido ahora en una de las principales preocupaciones de las autoridades haitianas y de las agencias humanitarias dado el elevado número de personas que se quedaron sin hogar tras el terremoto. Por ello, el presidente hatiano, René Préval, ha solicitado 200.000 tiendas de campaña antes de que lleguen las lluvias de primavera. Según las estimaciones del Gobierno de Haití, unas 500.000 personas necesitan cobijo, si bien la Organización Internacional de Migraciones indicó que hasta el momento había identificado 591 campamentos improvisados en los que residen unos 692.000 desplazados.
Mientras, el Fondo Monetario Internacional aprobó ayer dos préstamos para Haití por valor de 114 millones de dólares, lo que representa la mayor cantidad de dinero que llegará al Gobierno tras el terremoto del pasado día 12.
Las cuatro familias españolas que adoptaron niños haitianos se reunieron ya con sus hijos y, tras pasar la primera noche "abrazados" a sus pequeños, estaba previsto que regresaran ayer a España. Padres e hijos comparecieron ayer ante los medios de comunicación en la residencia de la embajada de España en Santo Domingo, donde se produjo el encuentro.
Las familias recordaron que tras el terremoto que asoló Haití pasaron unos días de gran preocupación hasta que supieron que los pequeños estaban bien, y ayer se mostraron felices de tener por fin consigo a sus hijos. Se trata de Inma, madre de Tania, de tres años; Aurelio Fernández y Silvia, padres de Polycia, de cuatro años, a la que van a llamar Yanira; Cristina y Aurelio Márquez, padres de Nick, y Darío y Reyes, padres de Daphekaina. Junto a ellos figura Kelly, un niño que viajará a Castilla-La Mancha para ser operado de una parálisis facial y luego regresará a Haití, al no estar en proceso de adopción.