AGENCIAS | LONDRES
Los aeropuertos británicos de Heathrow (al oeste de Londres) y Manchester empezaron ayer a usar escáneres corporales que permiten ver qué llevan los pasajeros bajo la ropa, con el objetivo de reforzar la seguridad aérea.
El Gobierno británico decidió poner en marcha esta medida, que se extenderá al aeropuerto de Birmingham este mismo mes y al resto de aeropuertos del Reino Unido a partir de marzo, tras el intento de atentado en un vuelo con destino a Detroit perpetrado por Umar Farouk Abdulmutallab la pasada Navidad.
Aunque se prevé que sólo un número reducido de pasajeros tendrán que pasar por el escáner corporal, aquellos que se nieguen a hacerlo podrían quedarse sin permiso para volar, según informó la agencia de noticias Press Association.
La medida fue duramente criticada por los defensores de derechos civiles, que sostienen que se invade la intimidad de los viajeros. El ministro de Transporte, Andrew Adonis, la defendió y subrayó que se trata de una "herramienta para ayudar al personal de seguridad a detectar armas y material explosivo". "El Gobierno consideró necesario que se introdujeran escáneres de forma inmediata, aunque yo espero que a largo plazo se puedan debatir ampliamente sus condiciones de uso en función de esta experiencia inicial", sostuvo Adonis.