AGENCIAS | A JOHANNESBURGO
Otra vez a vueltas con los hábitos sexuales del presidente sudafricano, el polígamo Jacob Zuma. La oposición lo critica porque sus hábitos socavan la campaña por el sexo seguro para luchar contra el sida. Fue después de conocerse que una mujer, que no es una de sus tres esposas, ha dado a luz una niña, vigésimo hijo del mandatario.
El principal partido opositor, la Alianza Democrática, dijo que Zuma, de 68 años, envía un mensaje erróneo a los sudafricanos, que se encuentran entre las mayores víctimas del sida. "Hay algunas personas que podrían argumentar que la vida sexual de Jacob Zuma es un asunto de moralidad privada o cultura, pero no lo es. Su comportamiento personal tiene profundas consecuencias públicas", dijo la líder de la Alianza, Helen Zille. Al menos 5,7 millones de sudafricanos están infectados con el VIH y se estima que el sida mata a unas 1.000 personas diariamente.
Una fuente cercana a Zuma dijo que el presidente, un tradicionalista que practica la poligamia, reconoció en un documento legal ser el padre de una niña con Sonono Khoza, de 39 años. Khoza, hija de Irvin Khoza, quien encabeza la comisión de organización local para la Copa Mundial FIFA 2010, dio a luz a una niña en octubre.
"Zuma reconoce que la niña es suya y ha aceptado la responsabilidad completa", declaró la fuente. Khoza se comprometió a no hablar con la prensa.