M. HURTADO / G. PIERRE | GINEBRA/ HAITÍ
Veinticuatro años después de la caída del dictador haitiano Jean Claude Duvalier, sus fondos bloqueados en Suiza volverán al devastado Haití que tras el terremoto del 12 de enero suma 200.000 muertos, un millón de personas sin hogar y un país destruido. La isla necesita con urgencia este dinero pero antes tendrá que esperar a que las autoridades suizas promuevan una reforma legal que permita su devolución.
El futuro de los fondos confiscados a los Devalier ha estado en el aire en las últimas semanas. Unas horas antes del seísmo, los jueces del Tribunal Federal helvético decidieron rechazar una resolución previa de un tribunal penal que permitía el envío a las autoridades haitianas de los 5,7 millones de dólares bloqueados en cuentas suizas. En la sentencia, que se conoció ayer, los jueces argumentan que los hechos de los que se acusa a Jean Claude Duvalier -pertenencia a una organización criminal- habían prescrito y, por tanto, asumen como válida la reivindicación de la familia Duvalier reclamando el dinero. No obstante, la potestad para desbloquear estos fondos corresponde al Consejo Federal suizo, que horas después de conocer el fallo ha decidido mantenerlos congelados al tiempo que anunciaba una reforma legislativa para evitar en el futuro casos similares.
Con este objetivo, el Consejo Federal decidió ayer encargar al Ministerio de Asuntos Exteriores "hacer lo necesario para estudiar de aquí a finales de mes un proyecto de ley federal que permita posteriormente confiscar los fondos". Amparándose en la nueva legislación, el Gobierno tendrá las manos libres para poder restituir los fondos a Haití.
Los Duvalier están acusados de sacar de Haití más de 100 millones de dólares camuflados en obras sociales antes de la caída del régimen.
Tres semanas después de sufrir el peor terremoto de la historia, la búsqueda de cadáveres continúa en Haití mientras los supervivientes tratan de recobrar la normalidad. Unos 700 cadáveres permanecen bajo los escombros sólo en la localidad haitiana de Leogane, al sur de Puerto Príncipe y epicentro del seísmo, según estimó ayer el alcalde de esa población, Santos Alexis. "Hay mucha gente bajo las ruinas y no hay nada que podamos hacer", agregó.
Mientras tanto, crece la tensión en los campamentos y en las calles de Puerto Príncipe, donde ayer cientos de personas se manifestaron acusando a la alcaldesa de Pétion Ville, Claire Lydie Parent, de comerciar con la ayuda internacional enviada tras el terremoto exigiendo dinero a los damnificados a cambio de cupones para acceder a un saco de arroz.
Precisamente EEUU anunció el envío de 2.500 marines más para colaborar en la distribución de la ayuda humanitaria. Con la llegada de los nuevos refuerzos se espera solucionar los problemas de las agencias humanitarias para distribuir la ayuda.
En cuanto a los 10 misioneros norteamericanos acusados de traficar con niños, volvieron a proclamar su inocencia ante el juez aunque ayer seguían declarando.