AGENCIAS | MÉXICO DF
El asesinato de tres personas, dos de ellas estadounidenses vinculadas al consulado de EEUU en Ciudad Juárez -la más violenta del mundo, con casi 500 asesinatos en lo que va de año-, ha disparado las alarmas en Estados Unidos respecto a la intensidad que está alcanzando la narcoviolencia al sur del río Grande. El asesinato, perpetrado el sábado, ha movido a los presidentes Obama y Calderón a declararse indignados.
Lesley A. Enríquez, empleada del consulado de EEUU, y su esposo, Redelfs Arthur Haycock, ambos norteamericanos, fueron tiroteados a muerte junto a uno de los puentes que separan Juárez de la estadounidense El Paso. Una bebé de meses que viajaba en el asiento trasero resultó ilesa. El otro asesinado fue Jorge Alberto Salcido, esposo de una funcionaria mexicana del consulado, que fue tiroteado a unas manzanas de distancia.
El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Mike Hammer, explicó que Obama "está indignado" por los "brutales asesinatos". Hammer añadió, según informó Efe, que el mandatario estadounidense "ofrece condolencias a las familias y condena estos ataques contra personal consular y diplomático al servicio de nuestras misiones en el extranjero". El portavoz afirmó que las autoridades de EEUU trabajarán "incansablemente" con las de México "para llevar a los asesinos ante la Justicia".
Por su parte, la Presidencia de México condenó en un comunicado los asesinatos. El presidente Calderón declaró en diciembre de 2006 una guerra abierta a los cárteles de narcotraficantes. Desde entonces, han perdido la vida en actos violentos, a menudo revestidos de detalles de extrema crueldad, más de 17.000 personas.
Las autoridades mexicanas atribuyen triple asesinato de Ciudad Juárez al grupo La Línea, apelativo con el que se autodenomina el cártel de Juárez, que libra una batalla a muerte con el de Sinaloa, para evitar ser desalojarlo del estratégico paso fronterizo por el que transita el 60% de la cocaína colombiana que entra en EEUU. El triple asesinato se produjo en un fin de semana de especial intensidad de la narcoviolencia, en el que asesinaron a más de 60 personas en México.