AGENCIAS | SANTIAGO DE CHILE
Cuando Chile aún no se repuso del devastador terremoto y las continuas réplicas, un apagón dejó el domingo sin electricidad a la mayor parte del país, lo que supone la primera crisis del estrenado Gobierno de Sebastián Piñera. Aunque ayer el 98% del suministro se había restablecido, el corte eléctrico que dejó a oscuras al 90% de los chilenos volvió a alterar la normalidad que tanto cuesta recuperar.
El incidente, causado por una avería en un transformador en la subestación de Charrúa, en la región sureña del Bío Bío, supuso la primera crisis para el Gobierno conservador que asumió el poder el pasado jueves. Una crisis que estuvo a años luz de la catástrofe de 8,8 grados Richter pero que sin embargo desveló cierta lentitud en la reacción de las autoridades y algunas contradicciones a la hora de hacer las evaluaciones. Los chilenos reaccionaron al apagón, que abarcó 2.500 kilómetros de territorio, con tranquilidad, y la policía sólo dio cuenta de un par de incendios por velas.