AGENCIAS | MOSCÚ
La Duma o Cámara de Diputados de Rusia aprobó un proyecto de ley controvertido que amplía considerablemente las competencias del Servicio Federal de Seguridad ( antiguo KGB) y que, según defensores de los derechos humanos, legaliza la arbitrarie- dad de los servicios secretos.
El proyecto, que todavía deberá pasar por la cámara alta, confiere al FSB potestades preventivas y la posibilidad de actuar contra ciudadanos aun sin tener pruebas de que hayan incurrido en un delito. Concretamente, permite que el director del FSB o su adjunto puedan amonestar a un ciudadano , aun sin haber cometido un delito, "por acciones inadmisibles que creen condiciones para la comisión de un delito". Además, incorpora sanciones administrativas por incumplimiento de órdenes legítimas de los miembros del FSB y por entorpecer su labor.
Los ciudadanos podrán ser castigados con multas que van hasta los 1.000 rublos (unos 25 euros) y con hasta 15 días de arresto. El proyecto aún debe ser aprobado por la Cámara Alta del Parlamento lo que se da por descontado debido a que el texto fue presentado a iniciativa del presidente ruso, Dmitri Medvédev, y las formaciones oficialistas tienen amplia mayoría.