AGENCIAS | CARACAS
Venezuela llamó a consultas a su embajador en Colombia, Gustavo Márquez, y anunció más medidas "políticas y diplomáticas" en respuesta a las nuevas "agresiones" por parte del Gobierno del presidente del vecino país, Álvaro Uribe.
Caracas reaccionó así a lo denunciado por el ministro de Defensa colombiano, Gabriel Silva, quien presentó supuestas pruebas de la presencia en Venezuela de importantes jefes de las guerrillas de las FARC y el ELN, e indicó que no se autoriza su divulgación por asuntos de seguridad nacional.
"Hemos llamado al embajador Gustavo Márquez para que venga a consultas en Caracas y se incorpore a la evaluación de una serie de medidas políticas y diplomáticas que se van a ir tomando en las próximas horas para rechazar la agresión del Gobierno colombiano", dijo el canciller Nicolás Maduro.
Entre esas próximas "medidas" oficiales está la asistencia o no del presidente venezolano, Hugo Chávez, a la toma de posesión del nuevo mandatario colombiano, Juan Manuel Santos, el 7 de agosto.
El nuevo episodio de tensión bilateral ocurre casi un año después de que Chávez ordenara, el 28 de julio de 2009, el "retiro" del embajador Márquez y "congelar las relaciones diplomáticas y comerciales" con Colombia. Fue a raíz de las acusaciones de Bogotá, consideradas "irresponsables" por Caracas, sobre el supuesto desvío de armas venezolanas para la guerrilla colombiana, denuncias habituales de Colombia rechazadas por Venezuela.
Maduro consideró un "exabrupto" la nueva acusación por parte del Gobierno saliente de Uribe, quien "quiere cerrar con broche de oro su labor de destrucciones de las relaciones" bilaterales. A juicio de Maduro, Silva "no aportó ningún elemento que pudiera tener algo de veracidad, precisamente en un momento en el que pareciera que se avanzaba hacia un proceso de acercamiento con el nuevo Gobierno".
Maduro aseveró que "Uribe ha decidido dinamitar la posibilidad de un avance" en la recomposición de las relaciones bilaterales, que ahora dependerá, insistió, de que el nuevo Gobierno colombiano observe "un respeto absoluto" a Venezuela y sus instituciones.
El Gobierno de Venezuela "está listo" para iniciar un acercamiento productivo con Colombia, y "sabe cómo hacerlo", pero ello "depende de quién gobierne", dijo.
El miércoles, Chávez anunció que evaluaba su asistencia a la posesión de Santos, y repitió al gobernante electo colombiano que debe "respetar" a Venezuela como paso indispensable para recomponer las malogradas relaciones bilaterales.
Mientras, el embajador de Venezuela en Bogotá, Gustavo Márquez, acusó a Uribe de querer "sabotear" las relaciones de Caracas con el recién elegido presidente. Márquez ve en la denuncia una acción concertada entre Bogotá y Washington, y destacó la presencia del embajador de EEUU en Colombia en la rueda de prensa que ofreció el ministro de Defensa colombiano.
Por su parte, el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, convocó a su ministro de Exteriores, a los comandantes de las Fuerzas Armadas y el director de los servicios de Inteligencia para analizar en una reunión extraordinaria la polémica acusación contra Venezuela.