AGENCIAS | LONDRES
Un proyecto de ley promovido por los liberal-demócratas para, entre otras cosas, cambiar el sistema electoral británico y hacerlo más representativo ha superado su primer obstáculo parlamentario al ser aprobado en la Cámara de los Comunes.
El proyecto, que propone la celebración de un referéndum sobre el sistema electoral a la vez que modifica los límites de algunas circunscripciones y disminuye el número de legisladores de 650 a 600, fue aprobado el lunes por la noche por 328 votos frente a 269, y tendrá que pasar a la Cámara de los Lores.
Los laboristas, que durante la campaña electoral se mostraron a favor de cambiar el sistema electoral, votaron, sin embargo, en contra por la modificación de las circunscripciones electorales, que, según adujeron, los perjudica.
Algunos diputados conservadores votaron también en contra tras criticar que el referéndum propuesto vaya a costar al erario público 120 millones en momentos en que se pide a los ciudadanos que se aprieten el cinturón.
La celebración del referéndum era, sin embargo, parte clave del acuerdo que permitió la formación de un Gobierno de coalición de tories y liberal-demócratas.
La mayoría de los diputados conservadores, incluido el primer ministro, David Cameron, son contrarios a cambiar el sistema electoral, pero reconocen que se comprometieron a ello al aliarse con los liberaldemócratas de Nick Clegg.
De otro lado, el Gobierno británico quiere dar nuevos poderes a su Ministerio del Interior para dificultar y, si es necesario, bloquear las extradiciones de ciudadanos de este país reclamados por tribunales extranjeros.
El Ejecutivo de coalición revisará los acuerdos de extradición con EEUU y los países europeos para reforzar las competencias de Interior y exigir a las autoridades extranjeras pruebas más sólidas antes de proceder a la entrega de un sospechoso.
La revisión propuesta afectará a cinco áreas claves del tratado de extradición de 2003, incluidas las relaciones con Estados Unidos y la Orden Europea de Arresto.