AGENCIAS | ISLAMABAD / WASHINGTON
Al menos nueve supuestos insurgentes murieron a causa de dos misiles lanzados por un avión no tripulado de EEUU en el noroeste de Pakistán. Los misiles impactaron contra un refugio insurgente en la zona tribal de Waziristán del Norte, y causaron heridas a otras dos personas. Los bombardeos de aviones espía norteamericanos son frecuentes en las áreas tribales paquistaníes fronterizas con Afganistán, feudos del movimiento talibán y de otras organizaciones armadas.
Los ataques tienen como objetivos líderes insurgentes, pero, según grupos de defensa de los derechos humanos, siegan asimismo la vida de civiles. El presidente Obama considera los llamados drones (zánganos) uno de los principales instrumentos en la lucha antiterrorista. Obama reconoció el 30 de enero por primera vez en público que los drones atacan en Pakistán a supuestos militantes de Al Qaeda.
Una retirada ficticia
Estados Unidos mantendrá una sustancial "presencia clandestina" en Afganistán e Irak mucho después de la salida de sus tropas convencionales, según el diario The Washington Post, que cita a funcionarios del Gobierno sin identificarlos. "Se espera que la CIA mantenga una sustancial presencia clandestina como parte del plan del Gobierno de Obama, que se apoya en una combinación de espías y fuerzas de Operaciones Especiales en las dos zonas de guerra".