AGENCIAS | WASHINGTON
El ultraconservador Rick Santorum venció en la madrugada de ayer en los caucus de Minesota y Colorado, así como en las primarias de Misuri, tres victorias que relanzan sus aspiraciones y dan otro vuelco a la carrera por la nominación republicana, que registra así un nuevo cambio de rumbo y de favoritos.
Santorum se impuso con comodidad en Minesota y Misuri -logró un 45% y un 55%, respectivamente- y por un margen más estrecho en Colorado, un 38% frente al 37% de su inmediato seguidor, el exgobernador de Massachusetts Mitt Romney, que era el favorito en los sondeos después de sus recientes triunfos en Florida y Nevada.
Romney alcanzó también el segundo puesto en Misuri y el tercero en Minesota -aquí el segundo fue Ron Paul-, lo que pone otra vez de manifiesto sus problemas para atraer a los votantes republicanos más conservadores. Quizá por ello, un exultante Santorum, al que ya se daba por desahuciado, declaró: "El conservadurismo está vivo en Misuri y Minesota. Ha sido una victoria para las voces de nuestro partido, de los conservadores y del Tea Party".
Sin embargo, el exsenador, un católico que rechaza de plano el aborto y el matrimonio homosexual, aclaró: "No estoy aquí para ser la alternativa conservadora a Mitt Romney". Y añadió: "Estoy aquí para ser la alternativa conservadora a Barack Obama".
Y, con el mismo tono triunfal pese a sus derrotas, Romney aseguró que será él quien venza a Obama para restablecer los valores en EEUU y "recuperar el país". Centrando de nuevo sus ataques en el inquilino de la Casa Blanca -solo que esta vez sin victorias en su haber-, el exgobernador acusó a Obama de no haber cumplido las promesas que hizo cuando llegó a la Presidencia. "Más personas han perdido sus casas que durante cualquier periodo presidencial", afirmó. Pese a que espera convertirse en el nominado, Romney fue preparando el terreno para una posible derrota y su equipo envió un memorándum en el que advertía de que "no hay forma de que un candidato quede primero en todas las contiendas".
Santorum venció con claridad en Minesota -donde Romney ganó ampliamente en las primarias de 2008- y en Misuri, y por menos de 500 votos en Colorado. Aunque estos triunfos representan un espaldarazo moral para Santorum, el de Misuri, en la práctica, tiene escasa relevancia, ya que este Estado adjudicará sus delegados en los caucus que celebrará el 17 de marzo.
Al anunciar la victoria de Santorum en Colorado, el presidente del Partido Republicano en este Estado, Ryan Call, declaró que el exsenador había "sorprendido a un montón de gente". Y es que, tras sus pobres resultados en Carolina del Sur, Florida y Nevada, pocos hubieran esperado un triunfo tan unánime en la triple elección del martes de un precandidato que se había diluido en los sondeos, tras ganar la primera cita del calendario, Iowa.
Ahora, además, Santorum se constituye en seria alternativa a Newt Gingrich en el campo más ultraconservador, dado que el expresidente de la Cámara baja parece haberse desinflado desde su victoria en Carolina del Sur.
Las próximas citas serán el día 28 en Arizona y Michigan, pero la contienda no se resolverá probablemente hasta el supermartes, el 6 de marzo, cuando once estados acuden a las urnas y están en juego 563 delegados, casi la mitad de los necesarios para que un aspirante pueda garantizarse la candidatura, 1.144.