Cameron anuncia sanciones más duras para quienes contraten a inmigrantes irregulares

Londres acusa a los "empleados tramposos" de negar el trabajo a los británicos y extranjeros con permisos, además de hundir los salarios

11.08.2015 | 00:46

El Gobierno británico, que lider el conservador David Cameron, anunció ayer que endurecerá las medidas contra la contratación de inmigrantes irregulares, dentro de una ofensiva emprendida a raíz de los miles de intentos de entrar al país por el túnel del canal de la Mancha en este verano.

El secretario de Estado de Inmigración, James Brokenshire, alertó de que Londres descargará "toda la fuerza de la maquinaria del Estado" sobre quienes den empleo a inmigrantes sin permisos. "Los empleadores tramposos que dan trabajo a inmigrantes ilegales están negando el empleo a los ciudadanos británicos y a los inmigrantes legales, además de contribuir a bajar los salarios", dijo Brokenshire.

El Gobierno prevé organizar inspecciones en compañías de construcción, atención domiciliaria y servicios de limpieza para cazar a trabajadores irregulares, medidas que se suman a los polémicos planes para obligar a los propietarios de inmuebles a expulsar a los inquilinos que se queden en situación migratoria irregular. El Ejecutivo del primer ministro conservador David Cameron prevé tramitar después del verano una ley que castigará a los caseros que no hayan comprobado si las personas que viven en su propiedad tienen derecho a residir en el Reino Unido.

La polémica sobre la inmigración de indocumentados se ha avivado en las últimas semanas ante los intentos masivos de llegar a las islas británicas de inmigrantes acampados en Calais, junto a la entrada francesa del Eurotúnel.

Ante esa situación, el ministro de Exteriores, Phlip Hammond, elevó el tono de su discurso contra la inmigración ilegal durante una visita a Singapur este fin de semana, en la que aseguró que la llegada de africanos a Europa pone en peligro el nivel de vida y las estructuras sociales del continente.

"La brecha que existe entre el nivel de vida de Europa y África hace que siempre habrá millones de africanos que tratarán de llegar al continente por motivos económicos", señaló el ministro.

Para Hammond, las leyes comunitarias hacen que los inmigrantes confíen en que si ponen un pie en suelo europeo no serán retornados a sus países. "Esta situación no es sostenible. Europa no puede protegerse a sí misma, preservar sus estándares de vida y la infraestructura social si tiene que absorber a millones de inmigrantes africanos", sostuvo.

Las palabras del ministro de Exteriores levantaron críticas por parte de los candidatos a liderar el Partido Laborista, primero de la oposición en el Reino Unido. "Muchas de aquellas personas que cruzan el Mediterráneo huyen del terrible conflicto y la crisis humanitaria en Siria. El Reino Unido está haciendo demasiado poco para tratar de solventar el problema de los refugiados en Europa", dijo Yvette Cooper. Jeremy Corby sostuvo por su parte que los comentarios de Hammond están basados en el "prejuicio" y la "hostilidad", mientras que Liz Kendall calificó su lenguaje de "deshumanizante".

Según la oficina de estadísticas europea Eurostat, el Reino Unido recibió 31.745 peticiones de asilo de ciudadanos de fuera de la Unión Europea (EU) durante el año pasado, por debajo de países como Alemania (202.645), Suecia (81.180), Italia (64.625), Francia (64.310) y Hungría (42.775), entre otros. La mayoría de los inmigrantes acampados en Calais proceden de países afectados por la violencia y perciben el Reino Unido como un lugar propicio para encontrar empleo.

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