España calcula que recibirá unas 35.000 peticiones de asilo hasta fin de año

Marruecos cierra por segunda vez en cinco días la frontera con Melilla por una aglomeración de inmigrantes sirios

15.09.2015 | 00:45

El ministro español del Interior, Jorge Fernández Díaz, anunció ayer en Bruselas que España recibirá en torno a 35.000 demandas de asilo hasta fin de año, un cálculo que resulta de sumar las dos propuestas de Bruselas para el reparto de refugiados y otras 17.000 solicitudes que el Ministro prevé que llegarán al país en paralelo.

Fernández Díaz aseguró que España no prevé de momento aumentar su compromiso del pasado julio de aceptar unos 2.700 refugiados del primer contingente de 40.000 que la UE decidió repartir entre sus miembros. Confirmó por otra parte, que el Gobierno aceptará los 15.000 del segundo contingente -de 120.000 este- que repartirá la UE. "Ahora no vamos a cuestionar ya las cifras que están cerradas", dijo el ministro a su llegada al consejo extraordinario de titulares de Interior de la Unión Europea (UE) al ser preguntado por la oferta para acoger a 1.300 refugiados, cifra que se quedaba lejos de las 4.288 personas que le había solicitado la Comisión Europea (CE).

El ministro explicó que España, al margen de los dos programas de reparto de refugiados propuestos por la Comisión, espera recibir este año a otros 17.000 demandantes de asilo, en su mayoría de origen sirio, por lo que la cifra total ascendería a 35.000 personas.

El ministro incluye en esa cifra otro compromiso ofrecido por España en julio que se refiere a 1.449 refugiados que se encuentran en centros de acogida de países de fuera de la UE, de un total de 20.000 que propuso la CE, es decir, de una propuesta paralela que no alivia la crisis que vive ahora la UE en territorio comunitario.

Preguntado acerca de la decisión de Alemania de cerrar su frontera con Austria de forma temporal, el titular español incidió en que los principios sobre los que se basa la Unión Europea son "solidaridad y responsabilidad compartida".

Entre tanto, los efectos de la avalancha migratoria que cae sobre Europa se han hecho sentir en la frontera con Marruecos. Las autoridades marroquíes cerraron ayer por segunda vez en cinco días el paso fronterizo de Beni-Enzar, el más importante de los cuatro que tiene con Melilla, donde el paso de vehículos estuvo restringido durante una hora por una concentración de inmigrantes sirios en el lado marroquí. El pasado día 9 se produjo el primer cierre fronterizo por parte de Marruecos, también de una hora.

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