Ola de atentados sin precedentes en la capital francesa La crónica

La policía gala admite que hay al menos un terrorista del que desconoce su paradero

El Gobierno pedirá permiso al Parlamento para prolongar el estado de emergencia durante tres meses - Orden de búsqueda y captura contra el hermano de uno de los suicidas, que podría estar en España

16.11.2015 | 01:47
Varias personas encienden velas en la plaza de la República, cerca del lugar de los ataques.

El hallazgo ayer del segundo coche usado por los siete yihadistas que sembraron el terror en París la noche del viernes ha puesto a la capital francesa en alerta máxima. Se trata de un Seat León que fue encontrado en Montreuil, en el barrio de Saint-Denis, cerca del Estadio de Francia, uno de los seis escenarios de la masacre. Sin embargo, la policía cree que es el vehículo que usaron los terroristas que tirotearon a los clientes de sendos establecimientos hosteleros en el bulevar de Charonne y la calle Fontaine au Roi. Y como el coche fue encontrado mucho más al norte, el hallazgo sería la prueba de que uno o más yihadistas o, al menos, alguno de sus cómplices habría podido huir.

La policía francesa tiene ya identificados a tres de los siete terroristas, Ibrahim Abdeslam, Bilal Hafdi e Ismail Omar Mostefai, los dos últimos regresados a Europa después de combatir en las filas del Estado Islámico (EI) en Siria. Pero ayer avanzó la hipótesis de que un octavo yihadista o un "implicado" en la logística de los atentados está huido al emitir una orden de búsqueda y captura contra Salah Abdeslam, hermano de Ibrahim.

Según la descripción facilitada por las fuerzas del orden galas -que incluye una fotografía de carnet-, Salah Abdeslam nació en Bruselas en 1989 (tiene 26 años). Mide 1,75, tiene los ojos marrones, es "considerado peligroso" y "se ruega a la población que no intervenga por su cuenta" para detenerle. Las autoridades policiales francesas creen que Salah puede estar en España, aunque no tienen pruebas muy consistentes de que así sea.

Los siete terroristas estaban divididos en tres grupos que actuaron coordinadamente, explicó el sábado el fiscal de París, François Molins. El primero lo formaban los tres suicidas que se inmolaron en las inmediaciones del Estadio de Francia. Los otros dos equipos eran "móviles". Uno, el que atacó en el Bataclan, estaba formado por tres yihadistas y se desplazaba en un Volkswagen Polo negro. El tercero iba a bordo del Seat León, también de color negro, hallado ayer en Saint-Denis.

En el interior de este vehículo fueron encontradas cinco rondas de munición llenas y once vacías y varias armas, entre ellas tres AK-47, el tipo de fusil de asalto que utilizaron los yihadistas.

El Volkswagen Polo fue alquilado en Bélgica por Salah Abdeslam. El sábado por la mañana, el joven fue controlado por gendarmes franceses cerca de la frontera belga cuando viajaba en otro coche con dos individuos más. Los gendarmes, tras verificar sus identidades, los dejaron marchar. Salah Abdeslam no tiene antecedentes en Francia ni consta ningún vehículo a su nombre en el país galo.

Horas más tarde, al saberse que uno de los ocupantes del coche estaba fichado en Bélgica y que Salah Abdeslam había alquilado el Volkswagen Polo del Bataclan, la Policía belga puso en marcha una operación en la comuna de Molenbeek (Bruselas) y practicó varias detenciones, entre ellas la de su hermano, Mohamed, pero no dio con Salah.

El tercer hermano, el citado Ibrahim, francés de nacimiento, alquiló el Seat León y pereció al hacer estallar su cinturón explosivo en el bulevar Voltaire, según informó la Fiscalía de París. Los siete terroristas que tomaron parte en los atentados, según el fiscal Molins, murieron en la comisión de sus crímenes (seis inmolándose y el séptimo abatido a tiros), pero alguien tuvo que llevar el Seat León a Montreuil, lo que invita a pensar que un octavo hombre participó en los ataques, dado que en su comunicado de reivindicación de la masacre, el EI habló de "ocho hermanos".

Además de Ibrahim Abdeslam, la policía gala tiene identificados a otros dos suicidas: uno de los tres que murieron cerca del Estadio de Saint-Denis, nacido el 22 de enero de 1995 (20 años), e Ismail Omar Mostefai, que se voló por los aires en el Bataclan. Los dos tenían la nacionalidad francesa.

El suicida del estadio ya identificado, según The Washington Post, sería Bilal Hafdi. Y de Mostefai informaron ayer abundantemente los medios franceses. Se trata de un delincuente común reincidente de 29 años que habría estado viviendo en Siria en 2013 y que llevaba fichado por su radicalización desde 2010, aunque no se le estaba haciendo ningún seguimiento.

Siete personas de su entorno, entre ellas su padre y un hermano, fueron detenidas para ser interrogadas, sin que el cierre de esta edición se informase de que habían quedado en libertad. Otros tantos arrestos fueron practicados en Bélgica.

El primer ministro, Manuel Valls, confirmó que el estado de emergencia se prolongará durante tres meses, según Le Monde. La medida tiene una vigencia máxima de 12 días, por lo que el Ejecutivo deberá solicitar su extensión al Parlamento.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine