Ola de atentados sin precedentes en la capital francesa Error de identificación

Seis horas de angustia en Pontevedra

La madre del gallego Alberto Pardo Touceda, el joven de 33 años que fue declarado muerto en el ataque a la sala Bataclan, seguía a última hora de ayer sin un desmentido oficial de la muerte de su hijo

16.11.2015 | 09:48

Durante seis horas, que se hicieron eternas para su familia, el pontevedrés Alberto Pardo Touceda fue declarado muerto. Vicepresidencia se puso en contacto en la mañana de ayer con el padre del joven para comunicarle que su hijo, de 33 años, era una de las víctimas mortales del ataque terrorista del pasado viernes a la sala Bataclan, una fatal noticia que desencadenó numerosas muestras de condolencia durante todo el día, por parte de los familiares, amigos y políticos, hasta que se aclaró el error de identificación. Fue la madre, finalmente, quien logró contactar telefónicamente a primera hora de la tarde con su hijo, que actualmente reside en Estrasburgo y que momentos después ironizaba en su Facebook sobre su falsa muerte

"Está en Estrasburgo, en su casa". Fina, la madrina de Alberto Pardo Touceda, el pontevedrés que fue dado por muerto en los atentados del viernes en París, confirmaba así pasadas las seis de la tarde de ayer que el joven, de 33 años, continúa vivo, a pesar de que el Gobierno se había puesto en contacto unas seis horas antes con la familia para comunicarle el fallecimiento en el ataque a la sala Bataclan, noticia a la que siguió una sucesión de muestras de condolencia por parte de autoridades y amigos. Tras un día de horror, como reconocía la madre, Pilar Touceda, esta agradecía a última hora de la tarde por el telefonillo del portal de la vivienda familiar las felicitaciones de los periodistas, pero continuaba sin recibir una sola llamada oficial para desmentir la muerte de su hijo.

"Alguien me llamó para decirme que mi hijo había fallecido en los atentados, yo me quedé totalmente en shock porque no me esperaba semejante noticia", explicó. Al parecer fueron dos policías los que alrededor de las once de la mañana comunicaban que Alberto estaba entre los fallecidos, y en las angustiosas horas siguientes Pilar Touceda "no terminaba de ubicar ni de encajar la noticia y estuve llamando a mi hijo a su móvil, hasta que por fin logré hablar con él y no se creía lo que estaba pasando". Fue la madre la que le advirtió entonces de que se conectase a la red "porque aquí estás en todos los telediarios, en todas las noticias, como que has fallecido en el atentado".

No obstante, el joven no se encontraba el viernes en París y su familia desconoce si la confusión en su identidad pudo deberse a que su DNI, que le desapareció en el año 2012, hubiese sido localizado en la sala de fiestas que sufrió el atentado, al lado de un cadáver. Esta es la versión que se apunta para justificar la confusión, si bien el Gobierno español atribuye la equivocación a las autoridades francesas. "Lo que no sé es qué tipo de error se cometió ahí en la identificación, porque no cotejaron tampoco mi ADN con el suyo", señaló Pilar Touceda, profesional del Complejo Hospitalario de Pontevedra.

La mujer ignora "de dónde pudo salir la noticia de que mi hijo había muerto" pero no recibió llamada alguna de la administración, "solo la de un periodista para darme la enhorabuena", precisa.

"No nos cogía el teléfono, el fin de semana habrá salido, ni él ni la novia nos cogían el teléfono", manifestaba a media tarde la madrina para explicar un error que ha provocado horas de angustia a la familia. José Manuel, tío de Alberto, también mostraba su alegría por la tarde, tras explicar por la mañana, a causa del error de la Prefectura Francesa, cómo se habían enterado del fallecimiento.

"Vicepresidencia habló con el padre", añadió la madrina, que reconocía veladamente la confusión de los allegados y que nadie de la administración había llamado para comunicarles que seguía vivo.

Horas después la madre de Alberto Pardo era mucho más explícita. "A mí personalmente nadie me llamó para pedir no sé si disculpas o lo que sea; no, no... Oficialmente nadie me ha dicho que está vivo, lo sé yo porque hablé con mi hijo".

Pilar Touceda ignora qué portavoz del Ejecutivo se puso en contacto con la familia para comunicar la muerte. "Pedí que no me pasasen llamadas, no me encontraba bien para hablar con nadie", recordaba la madre, que tras la montaña rusa emocional que vivió en el domingo más largo e intenso de su vida no se acababa de creer lo que había pasado: "me parece que estoy viviendo una novela de terror".

Hasta que se difundió el desmentido de la muerte, la familia había recibido numerosas condolencias por la muerte del joven, nacido en 1982 y que estudio en el colegio Vidal Portela y el instituto A Xunqueira 2 en la ciudad del Lérez antes de iniciar su carrera de Ciencias Políticas en la Universidad de Santiago.

Finalizados sus estudios universitarios, recibió una beca Erasmus de la que disfrutó en la universidad de Tromso, en Noruega entre los años 2006 y 2007. La falta de salidas profesionales en España lo motivó, al igual que miles de jóvenes gallegos, a salir al extranjero en busca de trabajo, primero a Italia y posteriormente a Francia, hasta residir actualmente en Estrasburgo. De hecho, sus amigos explican que su espíritu "aventurero" le llevó a comprar, hace unos tres años, una bicicleta y con apenas 50 euros en el bolsillo, poner rumbo al extranjero. Tras su paso por Italia, donde al parecer le robaron la cartera y el carné de identidad que supuestamente causó ahora este error de identificación, recaló en la localidad francesa de Limoges, donde trabajó en una tienda de ropa, según explica él mismo en su perfil de Facebook, pero desde hace un año residía en Estrasburgo, donde convive con una novia francesa. Aunque su familia dice desconocer con exactitud su ocupación actual, diversas fuentes apuntan a que trabaja como guía turístico.

Ironiza sobre su 'muerte'

Su pandilla de amigos, convencida por la mañana de su muerte, se refería ayer al carácter comprometido socialmente del joven y a su espíritu aventurero, que ejemplificaban explicando su viaje a Italia en bici. "Es extrovertido y deportista, le gusta mucho el fútbol sala y el ciclismo", explicaron. El mismo convencimiento de que el joven estaba muerto se registraba en el seno de la familia, hasta el punto de que llegaron a contactar con una funeraria de Pontevedra para que se encargara de trasladar los restos mortales desde París en cuanto el Gobierno galo diese autorización.

Al igual que su familia, sus numerosos amigos no ocultaban su alegría tras horas de desolación al confirmar que sigue vivo Alberto Pardo. Éste hizo uso de su facebook para ironizar sobre su muerte: "Pues no sé... yo me veo a mí mismo en estos momentos y diría que estoy vivo. Pero si seguís escribiendo cosas tan bonitas sobre mí, tal vez tenga que morirme para no dejaros mal".

El alcalde de Pontevedra, Miguel Fernández Lores, y Jorge Cubela, regidor de Cotobade, municipio de donde es oriundo Nando Pardo, el padre del joven, transmitieron las condolencias a la familia e incluso en el segundo municipio se habían decretado 3 días de luto oficial. La medida se suspendió finalmente y el gobierno local de Pontevedra rectificó su comunicado inicial de condolencias para explicar que "al parecer se trata de un error en la identificación oficial" antes de señalar que la noticia de que el joven está vivo "nos llena de alegría". En ambos concellos se celebrarán hoy concentraciones en solidaridad con las víctimas de los atentados de París.

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