ÚLTIMA HORA
Empate entre Las Palmas y Espanyol tras fallar un penalti los canarios en el último minuto (2-2)

La coalición de Merkel se cruza insultos en el décimo aniversario como canciller

El congreso de los socialcristianos de Baviera acentúa la crisis por la apertura de puertas a los refugiados - El apoyo a la líder democristiana ha bajado a menos del 50%

23.11.2015 | 01:21
Merkel, ayer, en el congreso de sus socios bávaros de la CSU.

La canciller alemana, Angela Merkel, cumplió ayer diez años en el cargo entre el nutrido fuego de insultos cruzados que se están prodigando los socios de la coalición gubernamental a propósito de la crisis de los refugiados. La división no es solo entre los democristianos de Merkel (CDU) y los socialdemócratas (SPD), sino, muy particularmente, entre la CDU y su partido hermano bávaro, la cristianosocial CSU, más conservadora y más expuesta a la crisis por la localización fronteriza de Baviera.

La división respecto a los socialdemócratas ha llevado a cancelar la reunión del Gobierno prevista para hoy, en la que se esperaba que se acordasen medidas para acelerar los procesos de petición de asilo de los inmigrantes. Como telón de fondo, la asfixia a la que está sometida la administración alemana, desbordada por una oleada de refugiados que no se ha visto debilitada por el enrarecido clima desatado por los atentados de París.

Polideportivos, almacenes, terminales de aeropuerto, barcos, cuarteles y colegios se reconvierten a diario en Alemania en improvisados albergues para acoger al millón de refugiados que se prevé que llegue este año al país. Una situación que está poniendo contra las cuerdas a cientos de grandes ciudades y pequeños municipios de la mayor economía europea, empezando por Berlín, Múnich y Hamburgo.

El mayor conflicto se vivía ayer dentro de las filas de la CDU de Merkel, tras el incidente ocurrido el viernes en el congreso que los bávaros de la CSU celebraron hasta ayer en Múnich, y en el que la canciller coincidió con el líder cristianosocial, Horst Seehofer. Este criticó abiertamente a Merkel el viernes por su negativa a establecer un límite al número de refugiados que entran en el país. Rápidamente le respondió un alto cargo de la CDU, Elmar Brok, quien calificó el comportamiento de Seehofer de "maleducado, impropio e inaceptable". Otros miembros del partido de la canciller señalaron que el líder bávaro ha roto un tabú en cuanto a las reglas de comportamiento entre ambos partidos.

Seehofer descarta retirar sus palabras y declaró a una televisión alemana que no podría en buena conciencia "contar un cuento de hadas acerca de la armonía y el consenso" cuando las diferencias entre partidos se mantienen abiertas.

Al mismo tiempo, la popularidad de la canciller ha sufrido un gran descenso desde el 75% del pasado abril hasta las cifras por debajo del 50% de la actualidad. El apoyo al bloque CDU/CSU ha caído cinco puntos, hasta el 37%, aunque sigue diez puntos por encima de los socialdemócratas.

En mitad de este panorama, tres estados celebrarán elecciones la próxima primavera, unas citas claves de cara a las generales de 2017. Antes de llegar a ellas, Merkel debería prevenir mayores daños y lograr disminuir el número de inmigrantes que entran en el país, algo a lo que no parece decidida.

La CDU celebrará un congreso en diciembre que servirá para medir el apoyo real a la canciller en su propio partido. "Hay miembros leales a Merkel en el CDU", declararon a Reuters fuentes cercanas a la canciller. "Este no es un partido que se quite de encima a sus líderes, pero habrá gente que tenga la sensación de que Merkel es ya más una carga que una ventaja", añaden.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine