Rusia instala en Siria misiles antiaéreos a 30 kilómetros de la frontera con Turquía

Moscú considera que el derribo de su avión el martes fue una "provocación planeada"

26.11.2015 | 01:04
Guerrilleros turcomanos, con los restos del paracaídas del piloto ruso.

El Kremlin ha autorizado el despliegue de sistemas de misiles antiaéreos S-400 en la base aérea siria de Jmeimim, a 30 kilómetros de la frontera con Turquía, un día después de que cazas turcos derribaran un bombardero ruso Su-24, en una operación que Moscú consideró ayer una "provocación planeada".

El S-400 garantiza el derribo de objetivos aéreos a una distancia de 250 kilómetros y de misiles balísticos no estratégicos a 60.

El Estado mayor ruso anunció el martes que sus cazas de combate acompañarán a partir de ahora a los bombarderos en Siria. Además, el acorazado Moskva, buque insignia de la flota del mar Negro, navegará en la zona costera cercana a Latakia para apoyar con sus baterías antiaéreas Fort, similares a los S-400, las misiones de los aviones rusos.

Vladimir Putin acusó el martes a Turquía de ser "cómplice del terrorismo". Ayer, advirtió a Ankara que si hay nuevos incidentes, Moscú reaccionará "de una u otra forma". "Vemos que las autoridades turcas desarrollan desde hace años una política interior dirigida a islamizar su país" y respaldan una "corriente más radical" del islam, lamentó Putin.

"Tenemos suficiente cantidad de información que confirma que fue un acto premeditado, planeado de antemano. Esto se parece mucho a una provocación", remachó el ministro de Exteriores, Serguei Lavrov, quien, no obstante, descartó que Rusia vaya a "combatir con Turquía".

Mientras, el canciller turco, Ahmet Cavusoglu, insistió en que el aparato fue abatido en el espacio aéreo turco y no en el sirio, como mantiene la parte rusa. "Intentó justificar las acciones de la Fuerza Aérea de Turquía de que el avión ruso violó el espacio aéreo (...) durante 17 segundos", casi ironizó Lavrov.

En sus primeras declaraciones tras ser rescatado, el segundo piloto del Su-24, Konstantin Murajtin -el primero fue abatido por los rebeldes- negó que el aparato hubiera violado el espacio aéreo turco "ni siquiera durante un segundo". Y añadió que, al contrario de lo que mantiene Ankara, la parte turca no realizó ninguna advertencia "ni por radio, ni visual".

Turquía, por su parte, intentó calmar las revueltas aguas diplomáticas, pero insistió en su versión y recordó que ya la semana pasada protestó por los bombardeos efectuados en esa misma zona de Siria, habitada por turcomanos, una minoría turcoparlante que Ankara considera "hermanos étnicos". Para apoyar su versión, Turquía difundió las grabaciones de audio con las advertencias que la Fuerza Aérea hizo a los dos aviones rusos.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine