Un policía que estuvo destinado en A Coruña en los 90 muere en un ataque en Kabul

La acción terrorista causa otros tres muertos n Rajoy confirma la noticia en un mitin - Las fuerzas afganas abaten a dos atacantes, pero la operación sigue abierta

12.12.2015 | 02:24
Miembros de las fuerzas de seguridad afganas en la embajada española en Kabul tras el atentado.

Isidro Gabino San Martín Hernández, un policía leonés de 48 años que estuvo destinado en A Coruña a principios de los años 90, falleció ayer en un atentado con coche-bomba de los talibanes, perpetrado cerca de la embajada española en Kabul, que causó otros tres muertos, todos afganos.

El agente fallecido había entrado en el Cuerpo Nacional de Policía en 1991 y estuvo destinado dos años en la UIP de A Coruña hasta 1993, cuando se desplazó a Oviedo, donde permaneció hasta septiembre de 2014. Ahora ocupaba una plaza en el servicio de seguridad de la embajada en Kabul. Varios compañeros del sindicato del sindicato policial CEP estuvieron en contacto constante con su mujer. Las primeras noticias del atentado se supieron a las tres de la tarde, hora española. Fueron horas de tensión y de gran confusión.

"Estuvimos acompañándola y transmitiéndole las noticias todo el tiempo. Primero nos dijeron que había habido un herido. Yo ya imaginé, por experiencia, que el asunto podía torcerse. Al final nos confirmaron que había fallecido. Mi familia tuvo suerte, ella (en referencia a la esposa del fallecido) no la ha tenido desgraciadamente", aseguró su compañero Miguel Ángel Campos, de CEP. "Era un experto en el manejo de armamento. Seguro que fue el primero en ponerse en primera línea", indicó. "No solo estaba preocupado por los derechos de los ciudadanos, también por los derechos de los policías. Era uno de los mejores delegados que ha tenido jamás la CEP", añadió Campos.

El ataque talibán no estaba dirigido contra la legación diplomática, sino contra una casa de huéspedes, situada cerca, en la que suelen alojarse extranjeros. El agente de la Unidad de Intervención Policial (UIP, antidisturbios) pereció a consecuencia de las heridas causadas por la onda expansiva de la explosión cuando estaba guardando la puerta de entrada de vehículos de la embajada.

Recibió heridas en un costado y en una pierna, pero falleció durante el traslado al hospital.

El ataque, perpetrado en un área de alta seguridad que acoge diversas misiones diplomáticas extranjeras y edificios gubernamentales, comenzó con la explosión del coche-bomba, a la que siguió un asalto y un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad.

Tras el ataque suicida, un grupo de talibanes penetró en la casa de huéspedes. Entonces comenzó un intenso tiroteo entre insurgentes y militares afganos durante el cual estos últimos abatieron a dos de los atacantes y causaron heridas a un tercero. La zona en la que se perpetró el ataque coordinado es de alta seguridad, con el acceso limitado a vehículos autorizados y a aquellos que sean invitados por las organizaciones con sede en el bloque, mientras que, para entrar a pie, hay que pasar varios cacheos y controles de seguridad.

Éste es el segundo ataque que se produce esta semana en Afganistán, después de la operación que los talibanes lanzaron el martes contra el aeropuerto internacional de Kandahar (sur), que se prolongó durante casi 24 horas y se saldó con 68 muertos.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, confirmó en un mitin en Orihuela la muerte del policía español al que poco antes había dado por herido "no de extrema gravedad". Entonces ya había aclarado que el atentado no era contra la embajada española, como se había informado en un primer momento, sino contra la casa de huéspedes cercana. "No ha habido un ataque ni era la intención hacerlo contra la embajada de España en Afganistán, y así lo han reivindicado los talibanes", dijo Rajoy.

Los insurgentes reivindicaron la autoría del atentado al anunciar que algunos de sus milicianos habían accedido a una "casa de huéspedes de los extranjeros invasores" en la capital afgana, sin mencionar la legación diplomática española.

Los extranjeros se encuentran en lo más alto de la lista de objetivos talibanes, junto a las fuerzas de seguridad afganas y funcionarios públicos. El ataque se produjo unas horas después de que el presidente afgano, Ashraf Gani, anunciase que su Ejecutivo retomará, en cuestión de "semanas", las negociaciones de paz con los insurgentes, suspendidas desde hace más de cuatro meses.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine