La retirada de todos sus rivales deja a Trump solo para disputar la presidencia a Clinton

El magnate se impone en las primarias republicanas de Indiana, donde Sanders doblega de nuevo por sorpresa a la favorita y promete luchar hasta "el último voto"

05.05.2016 | 01:01
El republicano Ted Cruz anuncia su retirada en presencia de su esposa, Heidi, tras ser vapuleado en las primarias de Indiana por Trump.

El carrusel de las primarias republicanas seguirá rodando hasta el 7 de junio, pero lo hará ya sin incertidumbres, apuestas ni sorpresas. La retirada del senador por Texas Ted Cruz convirtió ayer de madrugada al magnate Donald Trump en el virtual candidato presidencial del partido del elefante.

Cruz respondió con el abandono a su aplastante derrota en las primarias de Indiana, un Estado en el que, aunque con las encuestas en contra, necesitaba dar la sorpresa para cerrarle a Trump el camino de la mayoría absoluta. No consiguió ni un solo delegado. Horas después, la campaña del tercer republicano que aún seguía vivo en la carretera, el gobernador de Ohio, John Kasich, también anunció su abandono.

Kasich dio así acuse de recibo al mensaje que, apenas unos minutos después de la retirada de Cruz, lanzó en un tuit el presidente del Comité Nacional Republicano, Reinde Priebus: "Donald Trump será el probable nominado del Partido Republicano, debemos unirnos y centrarnos en derrotar a Hillary Clinton", escribió Priebus en su cuenta de la red social.

Con este mensaje la cúpula republicana admitió lo que desde hace meses se venía negando a aceptar: Trump es el candidato que las bases republicanas quieren ver en las papeletas presidenciales el 8 de noviembre, por mucho que sea el que más detestan los altos dirigentes del partido, que siempre le han considerado un "intruso" y han puesto por delante que Kasich obtiene mejores resultados en los sondeos en caso de hipotético enfrentamiento con Clinton.

Atrás queda la apuesta fallida del establishment republicano, el senador por Florida Marco Rubio. Atrás también los millones de dólares empleados en denigrar por televisión la imagen de Trump. Atrás la apuesta a regañadientes por el ultraconservador Cruz, que tiene fama de ser el senador menos querido de Washington. Atrás, por último, el intento de cerrarle el paso a Trump a todo trance mediante una alianza entre Cruz y Kasich.

A pesar de ese pacto, por el que Kasich se comprometía a no hacer campaña en Indiana, los resultados fueron demoledores para Cruz. Trump se llevó el apoyo del 53.3% de los votantes republicanos, frente al 36,7% obtenido por el texano. Pese a su ausencia de la recta final de la campaña, Kasich cosechó un 7%. Como consecuencia, Trump se llevó todos los delegados en juego.

Cruz no tardó mucho en reaccionar a la debacle: "Dimos todo lo que teníamos en Indiana, pero esta noche los votantes eligieron otro camino. Por ello, suspendemos nuestra campaña", anunció el senador, quien compareció junto a su esposa, Heidi, y sus dos hijas, y fue presentado por Carly Fiorina, una precandidata que abandonó en los primeros compases y a la que Cruz había elegido como compañera de tándem en caso de lograr la nominación.

Mientras, en el campo demócrata, donde hace tiempo que la tendencia está clara gracias al apoyo a Clinton de los superdelegados (miembros del aparato), el izquierdista Bernie Sanders dio una nueva sorpresa. Con las encuestas en contra (50%-43% para Clinton), Sanders se impuso por 52,7% a 47,3%, lo que traducido a delegados daba anoche 44-38. Sanders sabe que no va a ganar, ya que Clinton tiene 2.205 delegados, la mayoría está en 2.382 y quedan más de mil por atribuir. Pero su objetivo es escorar a Clinton a la izquierda. "Vamos a luchar hasta el último voto", advirtió. Y remachó: "Clinton está equivocada si cree que estamos acabados".

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