La UE pide a Cameron claridad sobre el 'Brexit' y Draghi cifra el impacto en el 0,5% del PIB

Juncker prohíbe negociar hasta que Londres arranque el proceso de separación - Tusk convoca una cumbre de los 27 en septiembre - El Parlamento holandés rechaza una consulta sobre la salida

29.06.2016 | 02:55
Merkel intenta orientar a un Cameron dubitativo sobre el lugar que debe ocupar en la foto de familia.

Los líderes de la UE, reunidos ayer en Consejo Europeo en Bruselas, admitieron que la iniciativa de lanzar el Brexit (salida británica de la Unión) corresponde al Ejecutivo de Londres pero, a la vez, resaltaron que esa espera "no debe durar demasiado", porque generaría incertidumbre, y porque no habrá ningún tipo de negociación sobre la relación futura hasta que Reino Unido no invoque el artículo 50 del Tratado de Lisboa.

"La Unión Europea está dispuesta a iniciar hoy mismo el proceso de divorcio, aunque no nos entusiasme", declaró el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, a su llegada a la reunión de dos días, iniciada a primera hora de la tarde. Tusk adelantó que convocará en septiembre una cumbre "informal" de los 27 para avanzar en la reflexión sobre el futuro de Europa y fijar la posición común en las negociaciones de divorcio. El presidente del Consejo explicó que la reunión no se hará antes porque "necesitamos algunas semanas para preparar el proceso".

El Brexit no fue abordado por los líderes de la UE hasta la habitual cena con la que finaliza la primera jornada. De las declaraciones previas de unos y otros puede concluirse que los dirigentes comunitarios están cabalgando a lomos de un caballo en el que se mezclan las prisas exhibidas desde el primer momento por el presidente francés, François Hollande, y las llamadas a la calma y la reflexión lanzadas por la canciller alemana, Angela Merkel.

Hollande no perdió la oportunidad ayer de dar de nuevo muestras de la urgencia que le corre poner en marcha el contador del Brexit. "No hay tiempo que perder, hoy todo el mundo nos mira", dijo a su llegada a la cumbre. Por su parte, Merkel, repartió en dos paquetes sus mensajes. A quienes desde Londres juegan a intentar separar el mercado único de bienes, servicios y capitales -del que pretenden seguir gozando- de la libertad de circulación de personas -que pretenden restringir- les recordó, antes de dejar Berlín rumbo a Bruselas, que los cuatro conceptos son indisolubles.

En cuanto a las prisas, ayer pareció dispuesta a hincar un poco más la espuela en los ijares británicos y recalcó que "no habrá negociaciones formales o informales" con Londres mientras no se active el artículo 50 del Tratado de la UE. Esa misma idea fue también expuesta por el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, quien, además de asegurar que luchará por una Europa unida hasta su "último suspiro", prohibió expresamente a los comisarios y funcionarios del Ejecutivo comunitario todo tipo de conversación sobre el Brexit con representantes británicos "hasta que no haya una notificación oficial por parte del Reino Unido" de que la desconexión se pone en marcha. "No habrá negociaciones secretas", fue una de las fórmulas en las que plasmó una idea que también enunció del siguiente modo: "Sin notificación, no habrá negociación".

Cameron, el hombre en el que confluían todas las miradas, llegó a la cita de Bruselas abogando por que el divorcio sea "constructivo" y la relación con la UE se mantenga "estrecha" en comercio, cooperación y seguridad. Lo cual se resume también en una frase: "Aunque dejemos la UE no debemos dar la espalda a Europa".

Mientras en Bruselas se desarrollaba toda esta actividad diplomática, en la vecina Holanda el Parlamento rechazó una moción para convocar un referéndum sobre la permanencia en la UE, según reconoció su promotor, el líder de la formación ultraderechista y eurófoba Partido de la Libertad, Geert Wilders, quien convocó a los holandeses a que se expresaran en las próximos comicios.

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