Exiliados cubanos confían en que los jóvenes, "menos adoctrinados", propicien el fin del castrismo

31.07.2016 | 02:39

Diez años después de que Fidel Castro delegase el poder, los exiliados cubanos dicen que no ha habido cambios relevantes en Cuba desde el 31 de julio de 2006, cuando brilló la esperanza de una transición hacia la democracia, y los consideran improbables mientras los Castro gobiernen.

"Los cementerios de esta zona de Miami están llenos de gente que celebró con botellas de champán la salida o las muertes de Fidel Castro", dice a Efe con lágrimas en los ojos Eduardo, un cubano de Camagüey que lleva más de 30 años en EEUU.

Eduardo habló así a las puertas del café Versailles, donde el 31 de julio de 2006, después de que se anunciara oficialmente en Cuba que el líder de la Revolución delegaba el poder en su hermano Raúl, debido a una grave enfermedad, un grupo de personas mostró su júbilo por lo que a sus ojos podía ser el comienzo del fin de la "dictadura castrista", según declararon entonces a los periodistas.

Algunos dijeron que, si el Gobierno anunciaba que Castro estaba enfermo, la realidad es que había muerto, mientras algunos comentaristas pronosticaron el inicio de una transición a la democracia. Los manifestantes de hace 10 años aparecen en las fotos agitando banderas de Cuba, con la mirada brillante y una sonrisa esperanzada.

En 2016 la esperanza de los exiliados no está puesta en que el régimen vaya a abrirse, algo que dan por descartado, sino en que el pueblo cubano impulse un cambio, dijeron a Efe dirigentes de organizaciones políticas y ciudadanos cubano-estadounidenses. Para María Elena Alpizar, portavoz en Estados Unidos de las Damas de Blanco, son las nuevas generaciones, "menos adoctrinadas" y empoderadas por la tecnología, que les permite conocer lo que pasa dentro y fuera de la isla y organizarse con las redes sociales, las únicas que pueden propiciar el fin del castrismo.

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