Bruselas quiere que la transición tras el 'Brexit' se acabe a finales del año 2020

La Comisión ofrece 21 meses en lugar de los dos años pedidos por Theresa May - Gibraltar solo será incluido en el periodo especial si España lo autoriza

21.12.2017 | 02:53
Manifestantes contra el ´Brexit´, ayer, ante el Parlamento británico.

La UE comunicó ayer a Reino Unido que el periodo de transición del que quiere gozar tras abandonar la Unión el 29 de marzo de 2019 deberá extenderse tan sólo hasta el 31 de diciembre de 2020, y no hasta marzo de 2021 como ha venido reclamando la primera ministra británica, Theresa May. El anuncio es el primero de calado que se produce después de que el Consejo Europeo diese por buena la pasada semana la primera fase de las negociaciones y desbloquease el camino a los siguientes capítulos de diálogo.

"Desde el punto de vista de la Comisión Europea, el término lógico de este periodo debería ser el 31 de diciembre de 2020, que es cuando termina el marco financiero plurianual", que Londres se ha comprometido a respetar, afirmó el negociador jefe de la UE para el Brexit, Michel Barnier, durante una rueda prensa en la que presentó las recomendaciones del Ejecutivo comunitario para la transición.

En lo relativo a Gibraltar, explicó Barnier, continuarán aplicándose las directrices de negociación establecidas en el Consejo Europeo del pasado abril. En ellas se señala que cualquier acuerdo sobre el Peñón entre la UE y el Reino Unido deberá contar con la anuencia de España.

May está insistiendo en que Gibraltar sea incluido automáticamente en el periodo de transición, ya que recibe presiones de los unionistas norirlandeses del DUP para que así lo haga. Los dirigentes del DUP, de cuyo apoyo parlamentario depende la mayoría parlamentaria de la primera ministra británica, ven notables similitudes entre el caso de Gibraltar y el del Ulster, por su peculiar posición fronteriza con el espacio comunitario.

Sin embargo, España no considera al Peñón como parte integrante de la metrópoli sino como una colonia británica. En todo caso, será necesario arbitrar algún tipo de acuerdo que garantice el estatuto de los diez mil españoles, en su mayoría residentes en La Línea, que a diario cruzan la raya gibraltareña para trabajar en el Peñón. Al respecto, el ministro de Exteriores español, Alfonso Dastis, aseguró ayer que el objetivo de Madrid es que se mantenga el statu quo de esos trabajadores.

En su rueda de prensa de Bruselas, Barnier reiteró que durante la transición el Reino Unido deberá respetar la integridad del Mercado Interior y de la Unión Aduanera, además de todas las reglas adoptadas en el club comunitario durante ese plazo. No habrá, pues, transición "a la carta" y todas las políticas de la UE seguirán en vigor en el territorio británico. Londres estará obligada a respetar la autonomía de decisión de Bruselas, sin participar en sus votaciones, pues ya se hallará fuera del club. Además, se mantendrá la competencia de las instituciones comunitarias en territorio británico, "en particular, la jurisdicción completa del Tribunal de Justicia" de la UE.

Las recomendaciones presentadas ayer por la Comisión deberán ser sometidas a finales de enero a la aprobación del Consejo de Asuntos Generales, tras lo que podrá negociarse el periodo de transición. Esta negociación deberá concluir en marzo próximo y entonces se empezará a negociar la futura relación bilateral.

Barnier consideró que dadas las "líneas rojas" de Londres, esa relación futura adquirirá la forma de un acuerdo de libre comercio similar a los establecidos con Canadá, Japón y Corea del Sur. El negociador también llamó a seguir perfilando la cuestión de la frontera irlandesa, ya que lo pactado hasta ahora incluye amplias zonas de sombra resueltas mediante pura ingeniería lingüística.

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