EFE
El primer enfrentamiento, que comenzó ayer y dejó 30 insurgentes y 10 militares muertos, tuvo lugar en el área de Mirali-Tehsil, cuando un grupo de militantes islámicos atacó a un convoy del Ejército.
Según el portavoz del Ejército paquistaní, Waheed Arshad, los militares paquistaníes iniciaron un contraataque, en una operación que hoy continúa y que será completada "muy pronto".
Arshad rehusó confirmar informaciones sobre la muerte de cuatro mujeres y niños en esta operación, para añadir que las fuerzas paquistaníes "están atacando a los militantes, no a civiles".
En otra zona de la volátil Waziristán del Norte, Hassunkhel, nuevos combates entre ambos bandos se saldaron con la muerte de 18 protalibanes y 10 soldados.
El Ejército paquistaní se ha convertido en objetivo de constantes ataques y atentados de extremistas islámicos, sobre todo en el cinturón tribal fronterizo con Afganistán.