EFE
Los mítines de homenaje a la periodista, famosa por sus denuncias del atropello de los derechos humanos en Rusia y en especial en el Cáucaso, se celebraron en varias ciudades rusas sin gran concurrencia de gente y tampoco incidentes mayores.
La excepción fue Nízhni Nóvgorod, la ciudad a orillas del Volga con una fama de disidente que se remonta a los años 70 del siglo pasado, cuando fue desterrado allí el académico Andrei Sájarov.
Esta vez, la ciudad saltó a las cabeceras por la conferencia internacional que habían convocado los defensores de derechos humanos.
Las autoridades no se limitaron a impedir la conferencia, que se hubo de suspender ya que la sala alquilada resultó ocupada y los invitados extranjeros desalojados de sus habitaciones de hotel, presuntamente por "errores de agenda" y la "gran afluencia de turistas".
Un español, de la Liga por los Pueblos, con sede en Barcelona, y otros cuatro extranjeros, representantes de organizaciones defensoras de los derechos humanos, que viajaron a la ciudad para participar en el foro, fueron detenidos y multados por "violar las normas de permanencia (de extranjeros) en la Federación de Rusia".
Fuentes consulares españolas confirmaron la detención ayer en Nizhni Nóvgorod de un ciudadano español, del que sólo facilitaron su nombre, Jordi, por "participar en actos no autorizados".
El ciudadano español, precisaron, fue puesto en libertad después de pasar tres horas en la comisaría junto con su intérprete, también española.
Entretanto, en Moscú, varios centenares de manifestantes, entre 500 y 1.000 según la policía y 1.500-2.000 de acuerdo a fuentes opositoras, se congregaron hoy en la céntrica plaza Pushkin para conmemorar el aniversario del asesinato de la periodista.
Los organizadores de la concentración, La Unión Popular Democrática de Rusia (UPDR), el Grupo Helsinki, el Movimiento por los Derechos Humanos y el Partido Republicano, se limitarán al mitin autorizado por la alcaldía, que prohibió la marcha que inicialmente se proponían celebrar los opositores.
Hace un año Anna Politkóvskaya, conocida por sus denuncias de las violaciones de los derechos humanos en Rusia, especialmente en el Cáucaso,fue asesinada de un disparo a quemarropa en el portal de su casa.
Los manifestantes se proponían marchar hasta allí para depositar ofrendas florales en el lugar del homicidio.
Al intervenir en el mitin, Alexéi Símonov, presidente de la Fundación Glasnost (Transparencia), recordó que a partir de 1993 en Rusia junto con Politkóvskaya fueron asesinados 211 periodistas y los homicidios más sonados siguen sin descubrir.
Mientras las pancartas y los oradores exigían capturar y castigar a los asesinos, las autoridades rusas aseguraron que la investigación se acerca ya al final y los mejores criminalistas del país siguen la pista de quienes ejecutaron y encargaron el homicidio.
El jefe del Comité de Investigación, Alexnadr Bastrykin, comunicó que se estudian seis posibles versiones del homicidio y "existen fundadas razones para suponer que ya conocemos los nombres de los ejecutores concretos".
Al mismo tiempo, admitió que "es mucho más complicado encontrar a quien encargó el crimen".
"Lamentablemente, en semejantes casos, cuando se utiliza una larga cadena, es muy difícil llegar hasta el final", dijo.
Para mantener el orden en el centro de la capital rusa han sido movilizados 2.340 agentes de la policía y efectivos de las Tropas de Interior y Human Rights Watch expresó su "grave preocupación" por el posible empleo de "fuerza excesiva" por las fuerzas del orden.
similar a la brutal carga policial contra la "Marcha de Disidentes", reprimida en abril pasado en Moscú.
Simultáneamente, movimientos juveniles oficialistas celebraron hoy en Moscú un mitin bajo el lema "Felicita al presidente, felicita al país", con motivo del 55 cumpleaños del presidente ruso, Vladímir Putin.