AGENCIAS.BAGDAD
Los líderes chiíes Muqtada Al Sadr, cabecilla de la milicia Ejército del Mahdi, y Abdelaziz Al Hakim, jefe de la Asamblea Suprema Islámica Iraquí (ASII), firmaron ayer un acuerdo en el que se comprometen a parar el derramamiento de sangre. "Es necesario preservar la sangre iraquí bajo cualquier circunstancia. Su derramamiento es contrario a todas las leyes y códigos éticos", señala el acuerdo, difundido ayer.
Gracias a este pacto, la prensa y las instituciones culturales leales a estos grupos concentrarán sus esfuerzos en tender puentes entre las dos fuerzas chiíes.
Asimismo, las dos partes acordaron un "comité supremo conjunto con ramas en todas las provincias iraquíes que será responsable de resolver los problemas y supervisar la puesta en marcha del tratado". Este acuerdo llega mes y medio después de los fuertes combates entre militantes de ambos grupos en la ciudad de Kerbala en una peregrinación.
Por otro lado, al menos una persona murió ayer y otras 11 resultaron heridas al estallar un coche-bomba en Mosul. Además, en Bagdad, falleció un soldado estadounidense y tres resultaron heridos al explotar un artefacto.