AGENCIAS.NAIROBI
Más de 30 personas han muerto desde la noche del lunes en varios puntos de Kenia y una gran tensión se respira en el barrio de Kibera, en Nairobi, donde un fuerte despliegue policial contiene de momento los enfrentamientos tras el asesinato de Melitus Were, un diputado de la oposición keniana.
Al menos siete personas fueron asesinadas ayer con machetes y flechas durante los enfrentamientos étnicos en el barrio de Kibera, según indicaron testigos presenciales. Además, dos helicópteros del Ejército bombardearon una zona de la ciudad de Naivasha donde una multitud de más de 600 personas armada con machetes y palos amenazaba a miembros de la etnia luo que se refugiaban en un puesto policial.
Anteriormente, varios hombres armados habían asesinado durante la noche a tiros en su casa a Melitus Were, representante del distrito de Embakasi, en Nairobi, según afirmó ayer Tony Gachoka, portavoz del Movimiento Democrático Naranja (MDN). "La situación actual es sospechosa, todos los dedos apuntan al Gobierno, y el Gobierno va a tener que demostrar que no está implicado", agregó Gachoka.
Por el momento se desconoce si el asesinato estuvo políticamente motivado, pero si resulta serlo será el primer político que muere en Kenia debido al brote de violencia tras las elecciones del pasado 27 de diciembre. Los vecinos de Nairobi declararon que varios seguidores de la oposición se lanzaron a las calles para protestar por la muerte de Were.
El presidente de Kenia, Mwai Kibaki, y el líder del MDN, Raila Odinga, se reunieron ayer con el ex Secretario General de la ONU, Kofi Annan para tratar de poner fin a la oleada de violencia étnica en el país, que ha causado en un mes cerca de 800 muertes.