CELSO FERREIRO
La Coruña seguirá colapsada indefinidamente tras las medidas adoptadas recientemente, por el Ministerio de Fomento con la anuencia de la Xunta de Galicia, de postergar la acometida de los nuevos accesos a la ciudad y la ampliación de la avenida de Alfonso Molina, único existente, sobrecargado y angosto. Así, la logística empresarial más importante de la región -el 33% de los grandes complejos industriales tienen asiento en los polígonos coruñeses- continuará encorsetada, con grave quebranto económico, al no contar con infraestructuras adecuadas para la salida de sus productos. A su vez, para el ciudadano común, los cotidianos embotellamientos golpean seriamente su bolsillo, ante la indiferencia de los gobernantes, cuyo desdén no ofrece otra justificación que motivaciones políticas o intereses discordantes.
La pasividad del Ayuntamiento coruñés tiene como sello la marca del agua de la sumisión partidaria. Su falta de percepción, unida al sindicato de conveniencias pactistas, no nos hacen concebir ninguna esperanza, porque a esta roncería, unida por el poder, sólo le vincula el temor a perderlo. La minirremoción, obligada por la marcha de doña Mar Barcón, no varía la esencia corporativa. Ni el ascenso de doña Obdulia Taboadela a Urbanismo, ni el de don José F. Nogueira, ejemplo de concejal con posibles, a Personal tienen transcendencia. Son los mismos espoliques, aderezados por el sector radical, ávido de confort y de preponderancia. Como el Sr. Losada, pertenecen al catalogo de políticos de inventiva, sólo interesados en su mundo personal. Entre tanto, La Coruña pierde a raudales peso político: la ciudad seguirá colapsada y el alcalde bloqueado. ¿Ustedes me entienden?
Siguiendo el patrón catalán que tanto gusta y guía a los bloqueiros, la Caixa de Cataluña, en el Anuario Económico de España, se refiere a los aeropuertos gallegos y señala el área de influencia de cada uno. La Coruña, 918.872 habitantes, Vigo, 657.621 y Santiago, 477.087. En Cataluña, por ejemplo, se están construyendo 4 nuevos aeropuertos: Lérida, Tarragona, Prat Corporativo y Tierras de Ebro, y 7 aeródromos. Se invierten 1.800 millones de euros: 1.400 los aporta Aena y 400 millones, la Generalitat. Sobran comentarios.