PACO VEDRA
Jo, fratres, vaya verano: aquí, para sustos, no gana ni Zeus. Y menos mal que, al menos por ahora, parece arreglarse algo para la hostelería, cuyo balance de julio, por causa meteorológica —y de la crisis, claro— estaba más anémico que los análisis de Carpanta. Y con una perspectiva de negocio para 2010 más bien rácana. Ojo.
Fijaos, si no lo creéis, en el sector audiovisual. Está, a día de hoy, como Hamburgo tras los bombardeos de la segunda guerra mundial. Y, encima, sin Plan Marshall a la vista: le pidieron uno a la Xunta, pero tan sólo les dieron una especie de petos, como los de las ánimas. Para una colecta. ¿No?
El agente secreto jura que no os dejéis engañar por algunas cifras. Los más listos aplican la teoría de las expectativas y para evitar pesimismos —o que otros se aprovechen de las circunstancias— afirman que pierden mucho menos de lo que pierden. O que negocian más de lo que negocian. Uyuy.
Según confirma avecilla, muchos empresarios del sector organizaron antes rogativas y procesiones a San Marcos, que es donde se ubica O Ente, la RTVG, que hizo tantos prodigios y tantas economías robusteció. Pero Alfonso, que manda allí ahora, les remitió a la ermita de Amil, que es donde se dan los mejores milagros. ¿Capisci?