PACO VEDRA
Pues no: aún no se tomó decisión alguna, en los Grupos de la oposición, acerca de solicitar formalmente la renuncia de sus actas a un par de diputados, uno de cada. Aparte la del anterior presidente de la Xunta, que algunos dieron por hecha a pesar de que, en su día, cuando le preguntaron, no dio respuesta clara. ¿Eh?
No, no hagáis gestos, porque sí que le preguntaron. Para ser exactos —según una leyenda urbana— fue en la xuntanza de la directiva, el día 2/M —el siguiente a la derrota—, cuando una diputada le dijo si podían contar con su escaño para el futuro. Y lo había consultado a los otros miembros. Antes.
El pájaro informa de que habría, tanto en el Pesoe como en el Benegá, interés en que un par de ex/conselleiros hiciesen realidad lo que insinuaron durante el proceso de examen de conciencia postelectoral, y regresaran a sus actividades civiles anteriores. Pero, parece, se han vuelto atrás. Ojo.
En el Pepé la poda la hicieron antes, aunque no vayáis a creer que habría un gran duelo si algún integrante actual —de los de la leva sustitutoria, no de la original— decidiese renunciar y volver a donde solía. Y es que se ha comprobado por qué algunos fueron en los puestos de detrás en vez de en los de delante; y se le busca remedio. ¿Capisci?