PACO VEDRA
Dice avecilla, fratres, que sobre lo del calentamiento global del otoño, los únicos que —como siempre— están a favor son los de la Ciga. Cierto que con algunos matices, pero los datos del paro de onte, y las perspectivas, eliminan matices y embravecen los ánimos. Así que a la primera ocasión, ñaca: folga. Ya se verá cuál.
El pájaro cree que esa ocasión podría surgir ya con la cosa de los funcionarios. Oyó que el alza salarial para ellos/as se quedará en el uno por cien, que es una forma —creen— de disimular la congelasao. Lo que pasa es que en ese mundo se notan más las distancias intersindicales. Y eso lo complica. Uf.
No os extrañéis. En la Administración las retribuciones dependen del gobierno central, y la Ugeté le prometió paz a Moncloa —mientras dure el rollo ése de los dineros para los cursos de formación, ytalytal— hasta que pase la tormenta. Y Comisiones —que ya no son cocos— no tanto, pero casi. O sea, que jó.
Total, que sólo quedan los nacionatas. Están muy tocados tras la folga do metal en Pontevedra, pero sus bases son más sólidas que las del Bloque, verbigratia, no dependen tanto de la financiasao paralela y por ello la erosión causa menos daño estructural. Pero aún así, la propia crisis le resta fuerza y capacidad de resistencia. ¿Capisci?