PACO VEDRA
Afirma avecilla que no sabe por qué os sorprendéis con esto de Papi. ¿Cuánto hace que os dijo que al final se presentaría a la reelección como presidente provincial del Pepé de Ourense? Salvo en la hipótesis de que apareciese otro candidato al que él mismo pudiese firmarle el nihil obstat. Y Alberto no estaba por ésas. ¿Eh?
(De ahí vinieron los principales problemas. Bueno, de ahí y de la decisión —que por su cuenta y riesgo tomaron arriba— de nombrar delegado provincial de la Xunta en Ourense a un non grato para Baltar, lo que incendió las relaciones y provocó el episodio aquel de la carta de protesta de alcaldes. Yes.)
La estrategia de Baltar era bien sencilla: se trataba de que su hijo, el Nene, le sucediese, primero en el Partido y después en la Diputación. Algo que Papi daba por hecho, con el congreso como un puro trámite, siempre y cuando Feijóo lo respaldase . Pero el chasco que se llevó fue total. Uyuyuy.
Hubo más. Sus alcaldes le dijeron —a Baltar— que con él irían al fin del mundo pero con el Nene, quiá. Aún así pensó en dar la orden de "firmes, ar" y a votar, pero entonces Alberto sufrió un ataque de democratitis, dijo que a él le importaban los militantes y su libre voluntad, y todo se fue al caralho. Por eso Papi va a seguir. Casi seguro. ¿Capisci?