PACO VEDRA
-A ver: que, según avecilla, lo del Pepé de Ourense se complica, fratres. Porque no es sólo ya que se nota, se siente, Papi quiere al Nene presidente, sino que además se han iniciado ya las escaramuzas cara a las municipales. Que, es lo que hay también, se juega en el congreso provincial, por si aún no os habíais fijado. ¿Eh?
-De ahí que detalles muy pequeños también se analicen con lupa. Verbigratia, la asistencia a una reciente conferencia de Alberto allí. Fueron los baltarianos en tropel —incluida la familia, actual y ex— para presentar o arropar; pero faltó Poli, cabreado con casi todos y —peor— casi todos con él. Uf.
-Ya sabéis: E. Novoa —Poli— sonó de alcaldable, pero no tuvo el placet, y eso le sentó fatal. Luego incordió en la cosa de las juventudes ¡uy!; las Nuevas Generaciones y molestó. Y como nadie perdona en el PepOU que en su zona barrió el Pesoe, le auguran menos futuro que a un espía en Islandia. Creen.
-El resto sigue como siempre. Papi Baltar presiona a sus alcaldes para que, además de aclamarle a él, voten a su hijo, el Nene; éste envía mensajes a su entorno para que se mueva; Feijóo busca un candidato propio tras descartar al delegado xunteiro —sutil como un pañuelo de esparto— y Pachi, en la otra orilla, incordia lo que puede y más. ¿Capisci?