PEDRO DE SILVA
Me llama un amigo, responsable de prospectiva del Gabinete para Emergencias. Parece asustado: "No sé cómo va a acabar lo de la bolsa". "Pero hombre", respondo, "si el Ibex ya supera los 11.700 puntos?". "Coño, no hablo de la Bolsa de valores, sino de la de plástico", salta. "Va a desaparecer, ¿no?, ¿te parece tan grave?", le digo. Responde irritado: "Los que estáis en el día a día no os enteráis, la bolsa de plástico es el útil característico de nuestra cultura, y la define, igual que con el vaso campaniforme comienza la Edad del Bronce". Me callo, pensando que su trabajo de prever catástrofes puede haberle afectado. Al otro lado mi amigo sigue hablando: "La gente interpretará que con el retorno del carrito la historia gira hacia atrás, puede haber disturbios; además, para muchos la bolsa de la compra es la única compañía leal, hay quien le habla por la calle". Luego la línea se corta.