SEGUNDO PARDO-CIÓRRAGA DE SANTOS
"Qué tiempos estos en los que hay que luchar por lo que es evidente..."
(Friedrich Dürrenmatt - 'Retrato de un Planeta')
. l pasado domingo se manifestaron por la calles de Santiago de Compostela más de 50 mil personas en defensa del idioma gallego y reclamándole al Gobierno de Galicia respete la ley de normalización lingüística (aprobada hace unos veintiséis años cuando a esta Nación la gobernaba don Manuel Fraga), no derogue el decreto 124/2007 del gallego en la enseñanaza, que no modifique la ley de la función pública para eliminar la prueba del gallego en oposiciones y que no suprima que el 50% de las materias se impartan en gallego.
Como no podía ser de otra forma los llamados bilingüistas y la cúpula del PP gallego han tratado de minimizar esta multitudinaria concentración ciudadana en donde, curiosamente, no sólo había socialistas, nacionalistas, galeguistas, también votantes, simpatizantes y militantes del PP, sobre todo del medio rural, que no comulgan con ruedas de molino y así lo expresan libre y democráticamente, porque una cosa es ser de derechas y otra cosa es practicar el fanatismo y racismo lingüista despreciando las señas de identidad de tu propio pueblo y conculcar, no sólo el Art.3 de la Constitución española que proclama: 1) El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla; 2) Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos; 3) La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección, sino, también, el Art.5 de nuestro Estatuto de Autonomía que dice en su desarrollo: 1) La lengua propia de Galicia es el gallego. 2) Los idiomas gallego y castellano son oficiales en Galicia y todos tienen el derecho de conocerlos y el deber de usarlos. 3) Los poderes públicos de Galicia garantizarán el uso normal y oficial de los dos idiomas y potenciarán la utilización del gallego en todos los órdenes de la vida pública, cultural e informativa, y dispondrán los medios necesarios para facilitar su conocimiento. 4) Nadie podrá ser discriminado por razón de lengua.
Es patético observar la reacción de Alberto Núñez Feijóo y sobre todo la de su segundo de abordo, Alfonso Rueda, calificando de insólita la presencia de Francisco Caamaño, actual ministro de Justicia, en la manifestación en la que ha participado como ciudadano gallego. ¿Qué pasa?, ¿cuántas veces hemos visto en manifestaciones en Galicia y en contra del gallego a este licenciado en Derecho y a otros de su partido? Es curioso, cuando la caverna se moviliza y reclama al Gobierno del Estado que escuche a la ciudadanía, ¿quién escucha a los miles de ciudadanos que ocuparon pacíficamente las calles de Compostela? Insólita la postura del señor Rueda. Insólito cómo se manipulan las leyes y disposiciones legales en vigor. Insólito que se pretenda ganar un puñado de votos a costa de la cultura, de despreciar nuestra identidad y mucho más insólito que lo haga un gallego. Pero desde hace algún tiempo, sabemos que los votos se consiguen hablando de despachos, coches y provocando conflictos lingüísticos donde nunca existieron. Al principio estas artimañas dan buenos resultados, pero el pueblo además de soberano no es tonto y volverá a luchar por lo que es evidente. Somos gallegos y defenderemos nuestras señas de identidad le guste o no al Gobierno del PP en Galicia.