PACO VEDRA
Que no, fratres. Dice avecilla que motivos no faltan, pero nadie en su sano juicio haría cambios en el gobierno apenas seis meses después de las elecciones. Todo lo más, si la paciencia aguanta, será poco antes de las municipales y llevando como candidato a algún/a de los más quemados del gabinete. Y amortizado. Ofcourse.
El pájaro no quiere señalar, pero le narran que los pasillos de San Caetano son un hervidero de rumores otra vez, y hay ya quien —con disimulo, eso sí— se santigua cuando pasa uno de los dos a los que todo quisque da por quemados. Les preceden el humo y también un cierto aroma de lilimento. ¿Eh?
¡Ah! Sobre esto del lililento, el chateador indomable recoge el símil boxístico de onte y remite un mail en el que se dice que lo narrado acerca de la esquiva hábil de Kid Hernández va a misa. Pero que la obra no es la autovía a Noia, sino a Fisterra. Y ya se verá si al final lleva Puentes o no. Uyuyuy.
Y otra cosa, antes de rematar por hoxe. Estad atentos, afirma Anacleto, porque los sindicatos parecen decididos a armar la de Zeus con el asunto del recorte de las pensiones no contributivas. Saben que por esa banda, la de la Biconsellería, pueden morder en blando y abrir heridas profundas, algo que no sucede todos los días. ¿Capisci?