CELSO FERREIRO
Resolver la necesidad social y académica, en aras de la igualdad de oportunidades para los estudiantes, como supone la instalación del segundo ciclo de Medicina en la universidades de La Coruña y Vigo, está en manos de Núñez Feijoó, a tenor de las declaraciones del rector compostelano. Los centralistas lo disfrazan con la "inconveniencia" de "duplicar" las facultades, eufemismo perverso que supone anteponer a la razón la distracción. Es útil recordar a los acaparadores las sabias palabras de Severo Ochoa, premio Nobel de Medicina y docente en los más altos centros de estudios de USA "La Universidad debe ir en busca del individuo y no al revés". El titular de la Xunta ha de resolver, so pena que el tema se le vuelva un boomerang en los comicios municipales. El alcalde coruñés saltó enseguida, rompiendo su sospechoso silencio de la etapa del bipartito, mudo entonces por acusado sometimiento a la organización. Le ocurre lo mismo con la cooficialidad del topónimo, que defendió a ultranza en tiempos de Vázquez, arrastrándose por el universo mediático, y ahora se opone por no perder la Alcaldía, pendiente de su pacto con el BNG, cuya amenaza es latente. No tema al Sr. Tello y a sus radicales. No les puede el romanticismo de renunciar a sus bien dotadas mamandurrias. El Sr. Losada ha vuelto a resbalar en sus propias palabras. En Localia (21-10-09), al referirse a Alvedro, parecía más un personaje del cómic que de playstation. Omitió deliberadamente que el responsable del retraso de la ampliación de la pista (prometen 180.000 euros para 2010, es decir unos metros) es el Ministerio de Fomento, ahora en manos de nuestro paisano José Blanco, canoro de las ojivas de la política nacional y de Elena Espinosa, en la agilización del dictamen de impacto ambiental. Uno y otro ministro/a pertenecen al partido del alcalde. ¿A quién quiere embaucar si lleva inédito 25 años en el Gobierno municipal y no hay otros culpables que él y sus conmilitones? Lo grave de esta jerga política es cuando es premeditada, porque en el fondo el embaucador desprecia al embaucado.
El alcalde sigue omitiendo ¿deliberadamente? su pregonada promesa de otorgar el nombre de una calle de La Coruña al fallecido Nicanor Tabuyo, benefactor del aeropuerto de Alvedro. Es el lenguaje omiso o del impudor, como el grueso del líder nacionalista Guillermo Vázquez en su visita oficial a nuestra ciudad. Tampoco le va a la zaga la finura dialéctica de la concejala Silvia Longueira, siempre en las tinieblas wagnerianas.